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junio 2022
Home2022
ciclo productivo de un ternero
Rodeos de cría
28 junio, 2022by Piero Montelli

Como es la alimentación de las vacas durante su periodo gestante y su relación con el ternero

Cuando la vaca es preñada y el óvulo fertilizado, empiezan a crecer las membranas de la placenta, las cuales tienen la funcionalidad de fijar a la misma con el útero.

Una vez que esto sucede, el alimento se genera por medio de estas paredes del útero y en conjunto con el cordón umbilical, por medio de la sangre de la madre.

En el primer momento de gestación, el ternero crece de manera equitativa en sus partes y miembros, mientras que en la segunda mitad, empiezan a crecer de manera desproporcionada en cuanto a sus extremos.

El momento en el cual el ternero dentro de la panza crece en mayor proporción si uno hace una curva a lo largo del tiempo, es en el último tercio. Si uno hace un balance del total de nutrientes y proteínas requeridas en toda la gestación, se podría decir que más de la mitad de todos estos requerimientos son usados en este último tercio. En contrapartida a esto, con respecto al agua, siguiendo la relación, a medida que crece el feto, la necesidad de agua decae.

Como se comentaba anteriormente, el ternero tiene su mayor requerimiento de nutrientes en el último periodo de gestación, y en consecuencia, lo mismo sucede con la vaca, para poder cumplir estas necesidades de su progenie.

Al principio, cuando recién queda preñada, es muy poco el alimento que necesita comparado a sus necesidades respecto a que si no estuviese preñada, aumentando hacia al final.

No todas sus reservas están dirigidas al propio ternero, sino que también a cambios fisiológicos para poder, por ejemplo, producir leche y amamantar luego de parirlo.

Otros destinos del alimento que consume son para producir energía que la ayude a regular el calor que necesita el útero y el ternero para poder desarrollarse de manera correcta, para metabolizar ya que se genera un desbalance hormonal que hace que la vaca tenga que regularlas de manera diferente y energía para almacenar en la ubre, entre otros.

Estas cuestiones se deben tener en cuenta a la hora de plantear la dieta para las vacas que van a entrar a entore, y gestar un ternero. No es lo mismo pensar esa dieta para vacas adultas que para vaquillonas, ya que a estas les queda todavía un periodo en el cual deben desarrollarse. Esto hace que uno tenga que pensar, además de los requerimientos del ternero para crecer, y los propios de la vaquillona para mantenerse, en los requerimientos de la vaquillona para terminar de desarrollarse correctamente y que no afecte a futuro la producción de ese animal.

Es muy importante también que las vacas y vaquillonas que van a servicio entren con un buen estado corporal, ya que luego el requerimiento de energía es muy alto como para, además, mejorar su condición corporal.

Un parámetro que es de importancia para medir y conocer son los índices de glucemia o glucosa en el cuerpo de las vacas, ya que tiene una correlación directa con la capacidad de quedar preñada, es decir, con la fertilidad de la vaca, y de gestar al ternero de manera correcta, ya que esta tiene una funcionalidad muy grande en los balances de reacciones químicas dentro del animal durante este periodo.

Cuando estos niveles se encuentran por debajo de lo normal, que aproximadamente seria una proporción de menos de cincuenta miligramos por cada cien mililitros de sangre, se empiezan a manifestar algunas alteraciones en el procesos fisiológicos del animal, como puede ser el ciclo ovárico, una mayor probabilidad de muerte del embrión dentro del primer mes y medio de gestación, entrar en anestro de manera prolongada, etc.

Este último problema generado por la falta de glucosa es el que más preocupa a los productores ya que hace justamente que la vaca no entre en celo, no se deje montar y en consecuencia no quede preñada en el momento en que se quiere y haya un desbalance en los tiempos de parición, habiendo una brecha muy grande entre la cabeza de parición y la cola de parición.

Es lógico suponer que una vaca en mal estado no va a entrar en celo ya que entiende que si no puede mantenerse ella misma, menos va a poder hacerlo con un ternero en la panza. Es por eso que como mecanismo de defensa, lo que hace es permanecer en anestro y disminuir por totalidad la posibilidad de preñez.

Puede suceder que, en mal estado se preñe, pero si esos requerimientos siguen muy por debajo de la media, la vaca puede llegar a abortar el feto que estaba gestando.

Por lo contrario de lo que puede pensarse, un exceso de energía también puede afectar a la fertilidad del animal. Si uno lo compara con el primer caso, en donde los requerimientos están por debajo, no es tan grave, ya que la posibilidad de aborto, una vez fecundada, es casi nula a causa de esto.

Entendiendo estas cuestiones uno debe asegurarse la correcta nutrición de la vaca y cumplir con cada uno de ellos en sus períodos pertinentes.

Durante la gestación la nutrición del feto va a estar atada básicamente de la cantidad de nutrientes que hay disueltos en la sangre de la madre, el correcto paso de los mismos entre la vaca y el feto por medio de las paredes uterinas y cordón umbilical y la periodicidad de que esto suceda, es decir, que en ningún momento se corte este traspaso.

La reducción alimentaria durante la gestación se ve reflejada de manera negativa en los vientres que van a parir por primera vez, más que en las que ya parieron alguna vez. Esta limitante va a hacer que haya un menor desarrollo del feto dentro de la panza, que tenga un menor pero a la hora de nacer, que la vaca produzca menos leche y en consecuencia el ternero una vez nacido tenga una restricción en este punto, y por ende, al final del ciclo productivo un ternero más liviano.

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Reproducción y manejo del servicio de los Toros
Rodeos de cría
23 junio, 2022by Piero Montelli

Como es el manejo de los toros para reproducción en el momento del servicio

En la época en la que los toros no están trabajando, es decir, que no están montando y en época de servicio, es preferible que los toros se encuentren en manada y no aislados de manera individual.

Los toros que permanecieron este periodo en soledad tienden a tener mayores lesiones en el pene durante el subsiguiente servicio que quienes estuvieron en manada. Suele suceder esto con los toros de cabañas que se los suele manejar a nivel individual y selectivo.

Se debe tener en cuenta que los toros tienen un comportamiento en la sociedad, escalafonado. Esto quiere decir que existen machos dominantes y machos dominados. Esto se determina rápidamente en el periodo de descanso y es así, y va a permanecer así, siempre y cuando las condiciones corporales y físicas de los mismos sigan siendo como lo son hasta ese momento, o hasta que haya la incorporación de otro macho al rodeo que rompa con la jerarquía establecida.

Es importante conocer que toro es el que manda para poder realizar las observaciones pertinentes y evitar que lastime al resto de la manada y que exista la posibilidad que no los deje en condiciones de servir vacas o vaquillonas.

Esta jerarquía esta determinada básicamente por la edad del toro, el peso de los mismos, la raza también tiene cierta incidencia, como así mismo la antigüedad de ese animal en ese rodeo.

Este comportamiento depende de cómo este armado el grupo de toros. Cuando los machos tienen menos de tres años, esta jerarquía es menos estable y va mutando con el correr de los meses en función de cómo evoluciona individualmente cada uno de ellos.

Lo contrario sucede en los grupos que están conformados por machos ya maduros, donde las cualidades individuales de cada uno ya están bien definidas y la dominancia esta mas latente y estabilizada.

Cuando los grupos están conformados por machos jóvenes y adultos, por lo general, la supremacía se da por un tema de edad.

En estos grupos es más complicado para un macho joven poder lucirse ya que se encuentra inhibido por parte de los mayores, poniéndole un techo a su potencialidad.

Se debe estar muy atento a los toros que dominan ya que son los que más montan y si llegan a tener algún problema en su semen o fertilidad, pueden llegar a ser causantes de un porcentaje de preñez bajo en el rodeo.

Los toros más jóvenes son los que menos efectividad tienen, llegando a su madurez mejoran su performance y cuando envejecen, su curva de preñez disminuye; por un lado por sus propias limitaciones fisiológicas, y por otro lado porque llega un toro más joven, que lo relega de su puesto jerárquico.

Esto justifica las recomendaciones que suelen darse a campo, de no armar rodeos con toros en servicio de diferentes edades, sino más bien homogéneos en cuanto a esa cualidad, justamente para que la dominancia no genere una competencia entre ellos mismos y se vean afectados los índices de preñez.

Se debe tener en cuenta, que los grupos de toros no pueden, o no se recomienda, desarmarlos en pleno periodo de servicio, sino más bien mantenerlos hasta que esto se termine y recién terminado, si desarmar el grupo, si es que se lo considera.

El porcentaje de toros con respecto a la cantidad de hembras también debe ser algo a considerar ya que un toro que acabó todas sus reservas de semen, requiere una semana para poder recuperar su stock, para poder seguir preñando vacas o vaquillonas.

Nada tiene que ver la eficiencia de los espermatozoides en cuanto a la cantidad de montas que el toro realiza.

Si se ve afectado el comportamiento individual de cada uno de ellos a la hora de la efectividad de cada monta. Un toro puede montar una vaca y buscar luego otra, y en esa única monta, ser efectivo o preñarla. Cuando hace esa única monta, en busca de otra hembra, da lugar llegado el caso, a que otro toro la monte y la posibilidad de preñez sea mayor.

En el caso de los toros jóvenes, tienden a tener un comportamiento diferente, montando y eyaculando varias veces con una hembra, agotando sus reservas seminales para poder preñar a más vacas, algo que el productor no busca.

Observar a los toros en cuanto a su búsqueda de vacas que estén en celo es fundamental para elegir bueno reproductores. Esto es algo a mirar ya que hay algunos toros que tienden a esperar a las vacas en celo en un lugar determinado en el lote, mientras que hay otros, que caminan para buscarlas y montarlas, esos son los toros que el productor debe buscar.

En cuanto al manejo de los toros, una vez que se determinó el porcentaje de machos por sobre las hembras, que tiende a ser del 3 %, es decir, de cada 100 vacas hay tres toros, y se observa que es el momento adecuado para mandarlos a lote con hembras, se debe mandar a todos los toros juntos y no por separado.

Los toros que uno observa que se están peleando o no deja al resto montar, se los debe sacar inmediatamente ya que van a generar problemas durante el periodo de servicio.

Si uno ve que al principio el porcentaje de celos de las hembras va a ser alto, lo que se puede hacer es echar más toros, por ejemplo aumentar a priori ese 3 por ciento que se determinó al principio, y luego sacarlos cuando merma la cantidad de vacas en celo, o mismo, para lograr ese 3 por ciento entendiendo que hay ciertos toros, que van a ser desplazados por mal comportamiento.

Lo que no se debe hacer, es rotar a los toros por los diferentes rodeos. Es decir, uno puedo sacar a un toro de un rodeo de hembras por “x” motivo, pero no puede mandar ese toro a otro rodeo de hembras, ya que lo que puede suceder es que, si el primer rodeo de hembras tenía una infección, este lo disemine al subsiguiente.

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Diferencia entre los bovinos de leche y los bovinos de carne
Producción de Carne
21 junio, 2022by Piero Montelli

Diferencia entre los bovinos de leche y los bovinos de carne

Cuando se habla de la ganadería, por lo general se tiende a pensar que esa producción de la cual se está hablando, es destinada a producir carne.  Es verdad que es más común asociar a la vaca con la carne que con la leche.

Existen otros fines en el ganado además del cárnico y lechero, también hay algunos animales que sirven para trabajo, o para trabajo y leche o carne, o también, de triple propósito; trabajo, carne y leche.

Además de las formas en las cuales se debe manejar el ganado en cada una de estas producciones, el biotipo del animal que es destinado a esa actividad, también es muy diferente.

Primero se debe entender el concepto de biotipo. El biotipo es un grupo de características que tienen en común cada uno de los animales que conforman un rodeo y que sirven, o están más preparados para una, u otra actividad.

No se debe confundir con el concepto de raza, ya que este se encuentra por debajo, es decir, hay muchas razas que pertenecen a un solo biotipo.

Así como evolucionó la industria, de la mano fue evolucionando la genética de los animales y su biotipo. La necesidad de tener animales que produzcan rápido y de manera eficiente y barata hicieron que los animales de hace 100 años no sean los mismos animales con los cuales se produce carne. 

En paralelo con la industrialización también se modificó el paladar de la gente y la exigencia a la hora de comer determinados cortes, con determinadas características.

En la producción de carne el foco, para lograr los cambios y satisfacer la demanda del mercado y de los consumidores, está en los toros y reproductores. Hoy por hoy, los nuevos animales, conocidos como “new type” están seleccionados para crecer rápidamente, con el menor alimento posible, con la grasa depositada de una manera determinada y que al final del ciclo, tenga un tamaño de faena considerable.

Quienes se ocupan de generar reproductores que expresen todas estas cuestiones nombradas anteriormente, son las cabañas. 

No se debe olvidar, y se debe tener muy en cuenta, que la selección tiene que ser explícitamente por funcionalidad y no por el mero hecho de que sean animales lindos a la vista. Se suele asociar cabaña con animales de exposición, que son simplemente agradables a la vista pero que cuando salen al campo no sirven para lo que se pensó.

El foco de las cabañas debe ser producir una genética que esté apta para producir terneros y novillos pesados, y hembras fértiles.

El cliente de las cabañas son los productores de cría e invernada, quienes miran un aspecto fundamental que influye directamente a su producción; el crecimiento a lo largo del tiempo.

Por otro lado también están las exigencias por parte de la industria del frigorífico que busca novillos con características específicas, que a veces son difíciles de congeniar con lo que el productor busca.

Básicamente los frigoríficos buscan comprar novillos que no tengan mucha grasa o que tengan lo necesario bien distribuida y que tengan un buen rendimiento al gancho. Esto quiere decir que sean animales con poco desperdicio y que no haya una merma muy grande entre el peso en pie y el peso una vez despostado.

Es sabido que se necesita más kilos de alimento para producir un kilo de carne sin grasa que un kilo de carne con grasa, es por eso, que existe un punto de encuentro entre el productor y el frigorífico en buscar carne o animales más bien magros.

Cuando se nombraba anteriormente al “new type”, se hace referencia, por ejemplo, a esta característica. Los animales de antes eran mucho más grasientos que los que se pueden ver hoy en día.

Son animales que a la vista, tienden a ser más alargados, con patas más largas, como dando la sensación de ser más ágiles. Tienen la característica que de ser más precoces en cuanto a su desarrollo, lo que le permite por un lado terminar su ciclo más rápido y con menor alimento, dejándole el campo libre a los siguientes animales, y por otro lado, en el caso de las hembras, tener una cría antes de tiempo.

Antes se entoraban a las vaquillonas con 24 meses mientras que la genética de hoy en día permite que lo hagan a los 15 y que a los 24 meses estén pariendo.

Es verdad que todas estas cuestiones van a estar determinadas por el manejo que se les haga y el tipo de dieta y alimentación que se le de, pero en definitiva, va a depender específicamente de los genes.

En el caso de las vacas lecheras, las cuestiones a considerar son diferentes que las del biotipo cárnico, por la propia naturaleza de su producción.

No se comporta de igual manera que el animal con fines cárnicos respecto a las consideraciones visuales, ya que se puede deducir que un animal es bueno o malo, directamente con la producción de leche; la tecnología de hoy en día permite que se registre de manera periódica los litros de leche producidos por cada individuo y analizar su evolución.

De todas maneras existe una correlación entre el tamaño de sus ubres y el tamaño de su cuerpo.

Lo que se busca, debido a esto, es que sean animales más bien grandes, que tengan patas con ciertas características y de buen apoyo para que puedan soportar las ubres. A la vista se busca que sea un animal, visto desde arriba con forma de triángulo, es decir, que sean más anchos de atrás que de adelante. Esto se debe a que entre las dos patas traseras tienen que estar las ubres llenas de leche y que no imposibiliten su caminar.

Una gran diferencia que se puede notar entre estos biotipos es que las vacas lecheras son mucho más flacas, hasta casi raquíticas, respecto a las de tipo cárnico y básicamente esto se debe a que el fin de sus reservas está destinado principalmente a la producción de leche.

 

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crecimiento bovino
Rodeos de cría
14 junio, 2022by Piero Montelli

Cómo es el crecimiento y el desarrollo del bovino y como está afectado por la precocidad

Es muy importante conocer y entender los conceptos de crecimiento y desarrollo ya que estos son los procesos clave para que la producción ganadera funcione correctamente en un establecimiento. Todos los factores que influyen estos procesos deben ser utilizados a favor de ellos y no en contra, es decir, brindarle las condiciones adecuadas para que fluyan de manera natural.

Cuando se entienden estos conceptos, se puede hacer hincapié en ellos, haciendo que los animales crezcan y se desarrollen más rápido, siendo más eficientes en la conversión del alimento y en el tiempo de terminación para que sean faenados.

El crecimiento y desarrollo de una animal es el producto de ciertos cambios que se producen dentro del cuerpo, tanto fisiológicos como anatómicos.

Lo que sucede en esta etapa es a nivel celular. Las células se multiplican, se diferencian en cuanto a las funcionalidades que deben realizar dentro del organismo, aumentan de tamaño y forman en su conjunto tanto los tejidos como los órganos vitales para el correcto funcionamiento de la vida.

Si bien muchos creen que el crecimiento es lo mismo que el desarrollo, la realidad es que son dos cosas absolutamente diferentes. Es verdad que es difícil diferenciar, justamente, las diferencias entre cada uno de los conceptos. 

El crecimiento básicamente es el crecimiento propiamente dicho o aumento de la masa o peso en un tiempo determinado, mientras que por el otro lado, cuando se habla de desarrollo, se habla más que nada de cambios en cuanto a la forma y composición que son producto del crecimiento anteriormente nombrado, de cada una de las partes del cuerpo.

Pasado en limpio, se diferencia al crecimiento del desarrollo como el aumento de peso del animal y el cambio fisiológico de cada uno de sus componentes.

Puede suceder que estos sucesos, valga la redundancia, sucedan en paralelo. Es decir, que el animal aumente de peso y que a su vez este, por ejemplo, alargando sus extremidades. Como puede suceder también, que el animal se pueda estar desarrollando, pero que no esté aumentando de peso; ambas situaciones son validas.

Cuando a los animales se los encierra para el engorde, se supone que su etapa de desarrollo está terminada, y entran en una etapa en la que solamente re direccionan la energía excedente, resultante de la dieta, para el crecimiento, es decir, para ganar peso.

En los bovinos el crecimiento no es parejo en cada una de sus partes. El crecimiento de sus huesos, por ejemplo, al principio de su vida, es poco si uno lo compara en el tiempo, para luego tener un crecimiento exponencial y cuando llega a su completo desarrollo, estancarse.

A diferencia de la parte ósea, todo lo que está relacionado a los tejidos nerviosos, a los comienzos de la vida del animal, su crecimiento es rápido y la mayoría de sus reservas están destinadas a ese desarrollo, para luego estancarse a lo largo de su vida.

En el caso de los machos, el desarrollo de sus partes genitales, hasta que no llegan a la pubertad, el mismo es casi que nulo, para que, a partir de ahí, se empiece a desarrollar esa parte de una manera acelerada para poder luego, convertirse en un animal reproductor, que tenga la capacidad de seguir con la especie.

Al igual que el tejido nervioso, el tejido linfático al principio tiene un crecimiento exponencial, para luego atenuarse a lo largo del tiempo.

Si bien hay un desfasaje en algunas ocasiones entre el crecimiento propiamente dicho y el desarrollo, son sucesos que están perfectamente coordinados por la naturaleza.

La coordinación de esto y el cómo va a suceder, está íntimamente ligado a los genes heredables de cada animal, al ambiente al cual está expuesto, al tipo de alimentación que este consumiendo, etc.

Hay que entender que todo esto empieza en el mismo momento en el cual hay fecundación. Es decir, ni bien existe una fecundación, empiezan los procesos biológicos de crecimiento y desarrollo.

Entendiendo esto, uno se puede dar cuenta de la importancia que tiene que una vaca preñada este en optimas condiciones para que su ternero o ternera pueda crecer y desarrollarse correctamente dentro de la panza. 

La gestación y el correcto crecimiento y desarrollo dentro de la panza, va a determinar a futuro si el animal va a ganar peso de una manera correcta. El mismo ternero, en una situación hipotética “A” en la cual la madre estaba en optimas condiciones, y en la situación “B” donde la madre estaba flaca, en la primera situación va a tener un peso al nacer mayor que el de “B” y no va a poder compensar esa diferencia, siendo al final del ciclo, “A” más pesado y más gordo que “B”.

No debe confundirse con que un ternero o ternera con un mayor peso al nacer va a ser más productivo o va a tener un mayor peso al final del ciclo.

Hoy en día la genética apunta a que los terneros sean de bajo peso al nacer, para que los partos sean fáciles y sin complicaciones, para que la vaca no sufra, el personal no tenga que asistir los partos y se puedan evitar pérdidas de terneros a causa de malos partos, y que luego de parir, tengan un crecimiento exponencial en el primer periodo de vida post – parto.

En esos casos, el bajo peso al nacer, si es compensado a lo largo del tiempo, ya que el bajo peso se debe a cuestiones genéticas y no a cuestiones alimentarias en donde el ternero o la ternera sufrió problemas de alimentación durante la gestación.

Ya que se menciono la genética, es verdad que el crecimiento y el desarrollo potencial de cada uno de los animales depende y está íntimamente ligado con la genética, si ese individuo no se alimento de manera correcta y no tuvo a su alcance los nutrientes necesarios para cada una de las etapas, no va a lograr y expresar ese potencial.

Entendiendo esto, un animal precoz, que se desarrolle antes y crezca antes, rápidamente, va a ser un animal mucho más eficiente ya que estuvo menos tiempo en el campo, para darle el lugar que el ocupaba, a la siguiente camada.

 

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capacitación de nuestro personal
Piero Montelli
9 junio, 2022by Piero Montelli

La importancia de entender la correcta capacitación de nuestro personal

Es notable como con el tiempo, y en buena hora, se le empezó a prestar más atención a la importancia de capacitar al personal agropecuario de manera correcta, para que sepan que es lo que están haciendo y lo puedan hacer de una mejor manera.

Muchas notas en los diarios, profesiones, libros, etc surgieron a partir de esto y por su notable impacto en la productividad. Esto se debe a que el factor humano, por más que parezca que está demás decirlo, es una pieza fundamental para el correcto funcionamiento de la empresa. Si esta pieza falla, el resto falla.

Cuanto más sabe una persona, cuanto más y mejor lo pueda comunicar, y de una manera eficiente, más va a ser su impacto en su desempeño. Entender esto es clave para saber por qué se necesita tener personal que tenga y actué con razón y no de una manera monótona; para esa función, están las máquinas.

Cuando se habla de capacitación, se debe tener en cuenta que si bien la capacitación tiende a ser individual, lo que se debe lograr es que esas individualidades trabajen en conjunto y formen un buen equipo de trabajo.

Se puede deducir y entender que con el paso del tiempo, si uno hace una línea evolutiva que representa el avance de conocimiento entre el propio productor y el personal que trabaja, se pueda notar una pendiente muy diferente.

El productor tiende a capacitarse mucho más que el propio personal, y cuanto más tiempo pasa, más grande es la brecha entre uno y otro. Lo que se busca a fin de cuentas con la capacitación del personal es que esta brecha se acorte y que hayan más cabezas que piensen como el productor, y no como un empleado que le da igual los resultados productivos de la empresa.

Se debe tener en cuenta también que a veces, el personal, y más en la actividad ganadera, es gente que trabaja hace mucho tiempo en el campo, y es más difícil deconstruir o hacerle entender una idea nueva, a quien tiene mucha experiencia. Se suele escuchar frases ante un cambio como por ejemplo “siempre se hizo así y funcionó”.

A veces, la velocidad de las nuevas prácticas también van más rápido que los procesos de cambio que se necesitan, no solo en el personal, sino que también en el propio dueño, para que se ejecuten de manera eficiente y tengan un impacto directo en la productividad y rentabilidad.

Los paradigmas de jefe empleado, cambio con el paso del tiempo. Antes la figura del patrón era la de la cara pensante, que analizaba la situación y una vez que tomaba una decisión, que era la que creía que debía hacerse, se la trasladaba a los peones y ellos mismos la ejecutaban.

Hoy por hoy lo que se busca que es que el patrón piense en conjunto con el personal. Para que esto suceda y sean más cabezas pensando en el asunto, es fundamental que el criterio y los conocimientos del personal sean los necesarios para poder aportar a la causa, y lógicamente, que el patrón los escuche. Eso se logra con nada más y nada menos que con charlas, capacitaciones y reconocimientos.

No sirve que estas capacitaciones se hagan por el simple hecho de hacerse, y por que “el vecino lo hizo y le sirvió”. Es fundamental que la cabeza de la empresa sienta la necesidad de hacerlo y este convencido de que ese es el camino para, en parte, mejorar la productividad de la empresa. Debe tener más que claro que son caminos largos, que llevan tiempo y que los cambios son difíciles de tangibilizar y que no son de un día para el otro.

Se debe hacer un pacto de honor entre ambas partes, en que están bien predispuestas a las capacitaciones y que no va a quedar en la simple teoría, y que, si el objetivo se cumple, se va a remunerar y no solo económicamente hablando. A veces, los reconocimientos tienen que ver con libertades, comodidades o gestos puntuales.

Se dice que un buen jefe es aquel que hizo que un empleado se vaya más formado de su trabajo de lo que entró. Por más que la empresa haya pagado las capacitaciones, no debe olvidarse que las propiedades intelectuales individuales, son de uno.

Cuando se habla de procesos que llevan tiempo, se hace referencia a que esto no se trata de cursos aislados cada x periodo de tiempo, sino más bien procesos a largo plazo que nunca se terminan. Se debe crear un sistema donde continuamente el empleado esté motivado a aprender más.

En términos generales cuando estos procesos comienzan, en la exposición grupal, los temas suelen ser más puntuales y cuando se pide que los empleados se expresen, suelen exponer los títulos de los temas a los cuales les gustaría abordar o creen necesarios para mejorar. 

Con el paso del tiempo, y con el personal más comprometido, esa participación deja de ser solo una cuestión de poner temas sobre la mesa, sino más bien, se genera un debate con la postura de cada uno de ellos en cada uno de los temas abarcados. 

Esto es un muy buen signo ya que quiere decir que el personal está pensando y razonando con la idea de hacer las cosas de una mejor manera, quiere decir que tienen la camiseta puesta y están dispuestos a hacer un esfuerzo, que antes no hacían, para que las cosas sucedan de una mejor manera.

Junto con el programa de capacitación, muy importante es que se genere a la par un programa en el cual se pueda medir de alguna manera, los resultados o cambios que se generan a partir de las capacitaciones.

Se debe ser tolerable con este programa de resultados, ya que como se dijo anteriormente, son parámetros muy difíciles de medir y cuantificar en cuanto a números relativos, pero si, se puede empezar a sentir un mejor ámbito laboral.

Una buena estrategia de impacto es capacitar a los empleados por un lado, de manera individual ya que cada uno de ellos tiene sus propios tiempos y habilidades y por otro lado en grupo. De esa forma, con la mejora de cada jugador, jugando en conjunto, el equipo seguramente va a ganar.

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rodeos de cría
Rodeos de cría
7 junio, 2022by Piero Montelli

Entore a los quince meses en vaquillonas de los rodeos de cría.

En términos generales en los rodeos de cría, las vaquillonas no solían parir antes de los tres años de edad. La tradición de hacerlo de esta manera, por el simple hecho de que siempre se hizo así, hizo que se deje de lado la posibilidad de preñar a las vaquillonas que tienen un desarrollo precoz. 

A medida que pasaron los años, la genética avanzó e hizo que las vaquillonas tiendan a desarrollarse antes y estén listas para ser preñadas antes de los tres años. Esto hace que la estrategia de entorno cambie respecto a los años anteriores donde la actividad ganadera empezó a lucirse y adoptar técnicas de eficiencia.

La ventaja que se tiene a la hora de preñar una vaquillona lo antes posible, siempre y cuando esté fisiológicamente lista,  es directamente económica, ya que se obtiene un ternero antes de lo planeado y el animal se vuelve más eficiente ya que el alimento que consume en ese periodo lo transforma en ternero y no con el único destino de mantenerse y desarrollarse.

Estos avances genéticos, junto con las buenas prácticas de selección hicieron que se pueda entorar a las vaquillonas antes y que paren el primer ternero a los veinticuatro meses. Años anteriores las vaquillonas eran entoradas a los dos años y parián un poco antes de los tres años, ahora, debido a esto, se las entora a los quince meses, justamente para que llegan a parir a los dos años, ganándole un ternero en su vida útil.

Es por eso que el entore anticipado hace que aumente la eficiencia del rodeo, teniendo animales productivos continuamente, siempre y cuando las condiciones estén dadas para que las vacas estén en óptimas condiciones y sean eficientes en su índice de preñez.

A esta categoría hay que cuidarla especialmente a la hora de tener el primer parto ya que va a determinar buenos o malos partos a futuro. Si uno compara vacas adultas que fueron preñadas a los quince meses y a los veinticuatro meses, bajo las mismas condiciones, no existen diferencias en cuanto a su estado.

En contrapartida a lo que se puede pensar, las vacas que paren antes, porcentualmente tienen mejores partos que las que extienden su período no productivo.  Esto explica porqué las vacas que son entoradas precozmente, a lo largo de su vida útil, son más eficientes que las demás. Las que son entoradas más tarde, son más propensas a parir terneros muertos.

A su vez, esto hace que el rodeo vaya mejorando y queden las terneras que están más desarrolladas y con mejores condiciones en un menor periodo de tiempo.

Cuando una vaquillona es entorada precozmente lo que sucede es que en los partos posteriores su capacidad de generar leche aumenta considerablemente. Esto hace que los terneros de los siguientes partos sean más grandes y en promedio, en su vida útil, destete terneros más pesados que las vaquillonas que fueron preñadas más tarde.

Todas estas cuestiones deben darse si, y sólo si, las vaquillas además de entrar en celo, tienen su ciclo estral de manera normal y sus condiciones fisiológicas estén en concordancia con un animal que está listo para preñarse, gestar, parir y destetar. 

Su condición corporal a la hora de preñarse no solo es importante para que el animal no se estropee a futuro y no alcance su máximo potencial de desarrollo, sino que también es importante para que puedan quedar preñadas al principio de la época de entore y queden como cabeza de parición. De esta manera lo que se va a lograr es que paran antes y tengan mayor tiempo de recupero luego de haber parido, y más posibilidades de acomodarse entre parición y segunda preñez.

Puede suceder que una ternera, con una alimentación regular o relativamente buena, entre en celo, pero que no tenga su ciclo de manera normal, y que por ejemplo, entre en celo cada dos meses. Lo que se debe mirar entonces además de su condición corporal y si entro en celo o no, tan o más importante que el resto de las cuestiones, es el correcto ciclado y que entre en celo de manera regular, para que, si no se preño en el primer celo, pueda hacerlo en el segundo lo antes posible y no quede como cola de parición. 

Lo que va a suceder si esto pasa, es que, al contrario de lo anterior, la vaquillona va a tener muy poco tiempo para recuperarse después del parto para volver a ser preñada.

Existe una relación entre el peso promedio de las vaquillonas al comienzo del entore con respecto al porcentaje de parición. Si bien se tienden a entorar en primavera, cuando los pastos abundan no solo en cantidad sino que también en cantidad, y ahí existe una ganancia de peso considerable, no llega a empatar la situación de buen peso al momento de entore.

Puede llegar a ser hasta más de un 5 % la diferencia del porcentaje de parición de vaquillonas con un buen peso a la hora de ser montadas respecto a las que tenían un peso menor a la hora de ser entorada y luego recuperaron.

Lo que se suele hacer para lograr todas estas cuestiones y que las vaquillonas queden efectivamente preñadas al principio y sean cabeza de parición y no cola de parición, es hacer un manejo especial con este rodeo y manejarlo aparte de las vacas adultas, para que si,  luego de haber parido al primer ternero, entren en el rodeo de vacas.

Se debe estar muy atento en los periodos de parición de este rodeo, no solo porque es el primer parto y pueden llegar a tener dificultades, sino que también porque al parir antes, coincide la época de parición con la época en donde el pasto no es el de mejor calidad y escasea en cantidad.

Esto es importante ya que las caídas de peso en el post parto en animales jóvenes afectan a la fertilidad en el siguiente servicio.

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La bosta de los animales
Bienestar animal
2 junio, 2022by Piero Montelli

Cómo leer la bosta de los bovinos, qué relación tiene con el alimento y que nos están diciendo

La bosta de los animales están hechas básicamente de agua y de todos los elementos que no pudieron ser digeridos por parte del estómago del animal. Generalmente la fibra con alto contenido de lignina o la cubierta de los granos son elementos que los bovinos no pueden digerir y se expresan directamente en la bosta.

Es característico, respecto a otros animales, que la bosta de las vacas tiende a ser más aguachenta y eso en parte se debe por la cantidad de veces que lo hace por día. Mismo entre razas, la tendencia a mayor o menor consistencia difiere. Por ejemplo las razas indicas tienen menor contenido de humedad en sus heces que las razas europeas.

Una vaca o un toro adulto pueden llegar a defecar 15 veces en un solo día, con un promedio de 25 kilos de bosta. Un dato que es importante a tener en cuenta a la hora de hacer los manejos y entender los beneficios de que una vaca bostee en el potrero y esto se incorpore como materia orgánica al suelo, es que esos 25 kilos, cubren aproximadamente entre medio, y un metro cuadrado de superficie.

El contenido de humedad también va a variar en la época del año por el porcentaje de agua que tienen los pastos. Por ejemplo, en otoño, época en donde los pastos suelen ser muy tiernos, los animales pueden llegar a defecar hasta 40 litros de agua por día.

Como se dijo anteriormente, la consistencia no va a estar dada solamente por la época del año sino también por la especie y por la dieta que los animales estén consumiendo.

Leer la bosta es una tarea que no se realiza en todos los establecimientos, pero es algo muy importante que se debe hacer ya que es un claro ejemplo del funcionamiento y la relación dieta – animal. No debe confundirse y pensar que el análisis de la bosta nos va a dar soluciones explícitas en cuanto al balance propio de la dieta, sino mas bien se lo debe utilizar como un indicador cualitativo y tener en cuenta el contexto en el cual se lo está evaluando, ya que no deja de ser un análisis empírico.

En condiciones normales y en animales que se encuentren saludables, la densidad de la bosta nos va a expresar en cierta forma el balance nutricional del bovino, pudiendo hacer ciertas interpretaciones para poder actuar, si el análisis así lo requiere, y balancear correctamente la dieta.

Hay que prestarle mucha atención a esto ya que particularmente en los bovinos el mayor motivo de pérdida de nutrientes es por medio de la bosta. Esto implica grandes pérdidas de peso e ineficiencia en los sistemas ganaderos a la hora de convertir alimento en carne. A pesar de esto, lo positivo es que uno se puede dar cuenta de ante mano si algo está sucediendo de manera incorrecta respecto a la dieta en medio del campo, simplemente estando atento a las deyecciones, y no darse cuenta cuando es tarde en la balanza y recién ahí tomar cartas en el asunto.

La base de la dieta del animal no solo va a determinar su contenido de agua como se comento anteriormente sino que también va a determinar el color del cual se van a expresar las heces. Bovinos que se alimentan principalmente de pastos o pasturas en pie, tienden a defecar de un color más bien verde.  En invierno, época en donde los pastos escasean y a veces es necesario que se le dé alguna suplementacion bajo el formato de fardo o rollo, las heces cambian de color y se transforman en un color marrón claro. Esto se debe a que los rollos respecto al pasto en pie, tienen muchísima menos humedad y pueden llegar a contener mayor cantidad de fibra.

Cuando la base de la dieta es pastoril y está acompañada con algún suplemento, como puede ser grano, la bosta tiende a pasar a ser de un color amarillento. Por lo general esto se ve de manera cotidiana en el campo en los lotes de novillos de invernada que son destinados a engorde y luego para consumo humano, y se requiere que tengan una mayor ganancia de peso, en el menor tiempo posible.

La bosta cuando se la suele ver muy oscura, es indicador de que algo no está del todo bien y pueden llegar a ser signo de alguna hemorragia que esté ocurriendo en el intestino del animal. En contra partida, cuando son muy claras, de un verde clarito o amarillenta, el motivo suele ser, por lo general, alguna infección de origen bacteriano.

Los animales cuando son arrastrados de un lado para el otro o se tiene que hacer algún movimiento de largas distancias, o llevarlos a la manga para hacer algún trabajo típico del rubro, se puede ver que los animales van bosteando. Algo que llama la atención es que siempre esas bostas tienden a ser acuosas o menos consistentes que si lo hiciese parado. Esto es una característica propia por cuestiones fisiológicas, es por eso que cuando uno decide hacer el análisis por bosteo, debe hacerlo cuando las vacas están tranquilas, en reposo, en medio del campo,  para que la variable movimiento no sesgue la observación y haga que se saquen conclusiones erróneas.

Lo recomendable para hacer todo esto es hacerlo en donde está el bebedero. Este es un lugar en donde las vacas están tranquilas y quietas y por lo general hay muchas heces en esa zona como para hacer un análisis. 

Las vacas tienden a echarse en el suelo luego de tomar agua, al lado de las aguadas, para rumear y cuando se levantan, defecan. Esto es un hábito que tienen los bovinos; cuando se levantan, bostean.

Lo ideal es poder hacer el análisis ni bien defeco, ya que no influye ningún otro factor en la humedad como puede ser el efecto de la evaporación o mismo la incorporación de la misma al suelo.

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sistemas ganaderos argentinos
Bienestar animal
31 mayo, 2022by Piero Montelli

Importancia de ajustar correctamente la carga animal en los sistemas ganaderos argentinos

Primero que nada lo que se debe tener en cuenta para poder entender el valor de la carga animal es entender que es. Si bien es un concepto muy sencillo, eso no le quita importancia.

La carga animal es la cantidad de animales que se tienen en un establecimiento por unidad de superficie. Por lo general se lo expresa en cantidad de animales por hectárea o también es utilizado el concepto de equivalente vaca por ha.

Equivalente vaca es una unidad que se usa para homogeneizar las categorías a la hora de expresar requerimientos y es lo que necesita una vaca de 400 kg  que está gestando un ternero y con otro al pie, incluyendo el pasto que come ese ternero.

Este número es el que define el potencial productivo del establecimiento.

Cuando se habla del ajuste de la carga animal, se hace referencia a las medidas que uno toma a la largo de la campaña para determinar la cantidad de animales que el campo puede recibir en cada momento del año; ya que por cuestiones naturales, la oferta de pasto no es la misma a lo largo del año.

Amén de los motivos por los cuales uno decide ajustar la carga, cuando hay mas animales de lo que el campo puede soportar, es decir, su capacidad de carga esta sobreestimada, las opciones que uno tiene son, o vender los animales para alivianar la situación, o salir a comprar fardos, rollos o suplemento. Por otro lado, si el campo tiene más oferta de pasto que la demandada por los animales, uno puede salir a comprar o puede guardar todo ese forraje de excedente bajo el formato, por ejemplo, de rollos para los tiempos en donde la curva de oferta y demanda se invierte.

La capacidad de carga es cuantos animales puede recibir ese lote en un momento determinada y fundamentalmente está definida, primero por la oferta de pasto que hay, es decir, cuantos kilos de materia seca hay disponibles y por otro lado, la demanda de los animales y en qué momento en cuanto a sus requerimientos nutricionales se encuentran.

Todos estos conceptos nos hacen pensar que hay una relación inminente entre la planta y el animal a la hora en la que se producen los pastoreos, y se está en lo cierto. Involuntariamente existen efectos de la planta sobre el animal y del animal por sobre la planta cuando los pastoreos ocurren.

Por un lado cuando el animal pastorea tiene un efecto directamente mecánico en la planta, cosechándole las hojas y generándole  cambios estructurales y fisiológicos, distribuye sus semillas, etc.

Por otro lado, la planta genera un efecto en el animal a nivel nutricional e implica una ganancia de peso, el cual está determinado por el tipo y la calidad del pasto.

Siguiendo a linealidad de los conceptos nombrados anteriormente, uno puede entender los efectos que la carga animal, tiene sobre el propio animal. En este aspecto, la carga, afecta directamente al engorde individual de cada animal y en su defecto la cantidad de carne producida por hectárea. Cuanto más alta es la carga, menos va a ser la ganancia de peso por individuo, pero en ciertos niveles, la cantidad de animales va a compensar la individualidad y a nivel global, la producción de carne por hectárea va a ser mayor.

No solo afecta a la ganancia de peso sino que también puede afectar a la calidad del servicio e índices de preñez, condición corporal, etc.

En contra partida a esto, la carga animal también tiene un efecto directo por sobre la planta. Cuantos más animales hay, menos selectividad hay y mas “daño” o mas pisoteo se genera. Este daño no quiere decir que sea algo malo, sino que al revés, le da el estimulo a la planta para que crezca de una manera más fuerte y vigorosa.

El efecto que tiene el pastoreo, la intensidad y la cantidad de animales que están pastoreando, también depende de la época del año y de la especie de la cual se esté trabajando. Hay especies que son mucho más resistentes a pastoreos intensos con alta carga instantánea que otros.

En los campos para determinar la carga que uno va a usar, lo primero que debe saber para poder planificar de una manera correcta y lo más certera posible es conocer cuánto produce el pasto que se tiene en el campo de manera anual y por época. Una vez que sabemos eso, lo cual se conoce como oferta, cruzamos ese dato con la demanda de los animales, que en general se sabe que consumen el 3 % de su peso vivo (siempre hablando del pasto en kilos de materia seca, libre de humedad).

Por ejemplo, si se tiene una pastura que produce 6000 kilos de materia seca por año por hectárea, calculando un índice de cosecha (de eso cuanto puedo llegar a comer y a aprovechar), que en este caso se va a estimar un 60 % de eficiencia de cosecha, con un requerimiento total por año de los animales de 3000 kilos de materia seca.

Quiere decir que se tienen disponibles para esos animales 3600 kilos de materia seca por hectárea. A ese número lo dividimos por lo que nuestros animales necesitan comer, resulta que la carga animal por hectárea optima va a ser de 1,2 animales por hectárea.

Como se dijo anteriormente, por la propia naturaleza del pasto, ese forraje no va a estar distribuido de manera equitativa todos los días y meses del año. Va a haber momentos en donde la oferta es mayor que la demanda, como suele ser en primavera y otoño, que son los picos de producción forrajera, dependiendo de las especies, y otros periodos donde esto se invierte, que suele ser en el verano y en el invierno.

Es por eso que es muy importante ir ajustando la carga animal de manera periódica para sacarle el mayor jugo a los pastos y producir de la manera más eficiente posible.

 

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Entore en vaquillonas
Rodeos de cría
26 mayo, 2022by Piero Montelli

Entore a los quince meses en vaquillonas de los rodeos de cría.

En términos generales en los rodeos de cría, las vaquillonas no solían parir antes de los tres años de edad. La tradición de hacerlo de esta manera, por el simple hecho de que siempre se hizo así, hizo que se deje de lado la posibilidad de preñar a las vaquillonas que tienen un desarrollo precoz. 

A medida que pasaron los años, la genética avanzó e hizo que las vaquillonas tiendan a desarrollarse antes y estén listas para ser preñadas antes de los tres años. Esto hace que la estrategia de entorno cambie respecto a los años anteriores donde la actividad ganadera empezó a lucirse y adoptar técnicas de eficiencia.

La ventaja que se tiene a la hora de preñar una vaquillona lo antes posible, siempre y cuando esté fisiológicamente lista,  es directamente económica, ya que se obtiene un ternero antes de lo planeado y el animal se vuelve más eficiente ya que el alimento que consume en ese periodo lo transforma en ternero y no con el único destino de mantenerse y desarrollarse.

Estos avances genéticos, junto con las buenas prácticas de selección hicieron que se pueda entorar a las vaquillonas antes y que paren el primer ternero a los veinticuatro meses. Años anteriores las vaquillonas eran entoradas a los dos años y parián un poco antes de los tres años, ahora, debido a esto, se las entora a los quince meses, justamente para que llegan a parir a los dos años, ganándole un ternero en su vida útil.

Es por eso que el entore anticipado hace que aumente la eficiencia del rodeo, teniendo animales productivos continuamente, siempre y cuando las condiciones estén dadas para que las vacas estén en óptimas condiciones y sean eficientes en su índice de preñez.

A esta categoría hay que cuidarla especialmente a la hora de tener el primer parto ya que va a determinar buenos o malos partos a futuro. Si uno compara vacas adultas que fueron preñadas a los quince meses y a los veinticuatro meses, bajo las mismas condiciones, no existen diferencias en cuanto a su estado.

En contrapartida a lo que se puede pensar, las vacas que paren antes, porcentualmente tienen mejores partos que las que extienden su período no productivo.  Esto explica porqué las vacas que son entoradas precozmente, a lo largo de su vida útil, son más eficientes que las demás. Las que son entoradas más tarde, son más propensas a parir terneros muertos.

A su vez, esto hace que el rodeo vaya mejorando y queden las terneras que están más desarrolladas y con mejores condiciones en un menor periodo de tiempo.

Cuando una vaquillona es entorada precozmente lo que sucede es que en los partos posteriores su capacidad de generar leche aumenta considerablemente. Esto hace que los terneros de los siguientes partos sean más grandes y en promedio, en su vida útil, destete terneros más pesados que las vaquillonas que fueron preñadas más tarde.

Todas estas cuestiones deben darse si, y sólo si, las vaquillas además de entrar en celo, tienen su ciclo estral de manera normal y sus condiciones fisiológicas estén en concordancia con un animal que está listo para preñarse, gestar, parir y destetar. 

Su condición corporal a la hora de preñarse no solo es importante para que el animal no se estropee a futuro y no alcance su máximo potencial de desarrollo, sino que también es importante para que puedan quedar preñadas al principio de la época de entore y queden como cabeza de parición. De esta manera lo que se va a lograr es que paran antes y tengan mayor tiempo de recupero luego de haber parido, y más posibilidades de acomodarse entre parición y segunda preñez.

Puede suceder que una ternera, con una alimentación regular o relativamente buena, entre en celo, pero que no tenga su ciclo de manera normal, y que por ejemplo, entre en celo cada dos meses. Lo que se debe mirar entonces además de su condición corporal y si entro en celo o no, tan o más importante que el resto de las cuestiones, es el correcto ciclado y que entre en celo de manera regular, para que, si no se preño en el primer celo, pueda hacerlo en el segundo lo antes posible y no quede como cola de parición. 

Lo que va a suceder si esto pasa, es que, al contrario de lo anterior, la vaquillona va a tener muy poco tiempo para recuperarse después del parto para volver a ser preñada.

Existe una relación entre el peso promedio de las vaquillonas al comienzo del entore con respecto al porcentaje de parición. Si bien se tienden a entorar en primavera, cuando los pastos abundan no solo en cantidad sino que también en cantidad, y ahí existe una ganancia de peso considerable, no llega a empatar la situación de buen peso al momento de entore.

Puede llegar a ser hasta más de un 5 % la diferencia del porcentaje de parición de vaquillonas con un buen peso a la hora de ser montadas respecto a las que tenían un peso menor a la hora de ser entorada y luego recuperaron.

Lo que se suele hacer para lograr todas estas cuestiones y que las vaquillonas queden efectivamente preñadas al principio y sean cabeza de parición y no cola de parición, es hacer un manejo especial con este rodeo y manejarlo aparte de las vacas adultas, para que si,  luego de haber parido al primer ternero, entren en el rodeo de vacas.

Se debe estar muy atento en los periodos de parición de este rodeo, no solo porque es el primer parto y pueden llegar a tener dificultades, sino que también porque al parir antes, coincide la época de parición con la época en donde el pasto no es el de mejor calidad y escasea en cantidad.

Esto es importante ya que las caídas de peso en el post parto en animales jóvenes afectan a la fertilidad en el siguiente servicio.

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Gatton Panic, gramínea perenne
Pasturas
24 mayo, 2022by Piero Montelli

Gatton Panic, una pastura megatermica que acompaña al productor ganadero

El Gatton Panic es una gramínea perenne, que crece en zonas donde las temperaturas son muy altas y con periodos cálidos alargados. Es por eso que se la considera como una pastura mega térmica.

Si bien es una especie que se adapta sin ningún tipo de problema a cualquier suelo, es necesario que tenga una textura liviana para poder hacer una correcta exploración con sus raíces.

Por este motivo, no es conveniente sembrarla en suelos donde predomina la arcilla. Si bien crece en zonas donde las lluvias son abundantes, tiene la capacidad de soportar periodos de sequía considerables, que repercuten directamente en su productividad. A pesar de esta tolerancia a las grandes lluvias, lo que no tolera son grandes períodos de anegamiento.

Tiene la capacidad de crecer de manera correcta por debajo de los árboles, aun pudiendo, por una cuestión de temperatura y microclima que se genera allí, estar verde en otoños prolongados o primaveras tempranas.

Para su siembra la mejor época para hacerlo es en la primavera, anticipándose a los primeros aguaceros.

Como es una planta de zonas calurosas, se debe tener en cuenta y conocer cómo viene el año, para que no se encuentre en el mismo momento donde los calores aprietan, el estadio de plántula, ya que podrían marchitarse muy fácilmente.

La profundidad de siembra debe ser la mínima, tratando de que la semilla esté arriba, y se debe tener en cuenta que tiene una emergencia dispareja; no todas las plántulas brotan en el mismo momento.

El primer año, para que la planta se pueda arraigar bien y echar raíces, es recomendable que los pastoreos no sean tan intensos. Tiene la ventaja de ser una planta con una alta capacidad de resiembra.

Con respecto a la maquinaria para su siembra, no es necesario una máquina en particular y puede hacerse sin problema con cualquier sistema de siembra.

La densidad de siembra es de entre 5 y 7 kilos de semillas por hectárea, siempre y cuando sean de buena calidad y con buena viabilidad. 

Se recomienda sembrar semillas que se cosecharon el año anterior. Esto se debe a que la semilla cuando está recién cosechada, tienen un poder germinativo bajo por que se encuentra en una suerte de periodo de dormición. A medida que pasan los meses, la semilla se va “despertando” y está lista para ser sembrada y que germine con éxito.

Existen varias maneras o métodos para poder determinar la calidad de la semilla. Para conocer la viabilidad de las semillas, esto quiere decir cuántas semillas están vivas o en condiciones de germinar a la hora de ser sembrar, se hace el test de tetrazolium.

Otra de las cuestiones a tener en cuenta a la hora de evaluar la semilla es conocer su poder germinativo. 

Al igual que en otras gramíneas mega térmicas una manera de poder determinar la calidad es comparar el número de plántulas normales por cada kilo de semillas.

Para hacer esta prueba lo que se hace es agarrar una muestra de un peso conocido, y hacerlas germinar en papel húmedo con Ácido Giberélico, expuestas a la luz y a temperaturas que ronden entre los 20 y 30 grados centígrados. Después de 21 días lo que se hace es contar la cantidad de plántulas que germinaron de manera normal y luego, por medio de la regla de tres simple, se expresa el resultado en kilos.

Como toda mega térmica, en comparación con las pasturas templadas, tienen la característica de generar mucha biomasa. Si bien la productividad está atada a las condiciones tanto ambientales como de manejo, son pasturas que pueden llegar a producir hasta diez mil kilos de materia seca por hectárea.

Como se comentaba anteriormente, la productividad no solo depende de las condiciones climáticas sino que también del manejo que uno le dé. Si las cuestiones ambientales, principalmente las precipitaciones y las temperaturas son favorables, es una pastura a la cual se le pueden llegar a sacar hasta cuatro pastoreos por año.

La calidad de la hoja a la hora de ser comida depende mucho de cuando es pastoreada y que periodos de descanso se tuvo entre pastoreo y pastoreo.

Los rebrotes primaverales son los de mayor calidad, con un contenido de proteína bruta mucho mayor que en el resto del año y con una alta digestibilidad.

Cuando el periodo entre pastoreo y pastoreo es muy largo, la planta tiende a ensañarse, lignificarse y perder palatabilidad, como así la digestibilidad y el porcentaje de proteína bruta tienden a bajar.

Es una especie que tiene su período explosivo de crecimiento muy marcado, donde las vueltas de pastoreo se deben hacer de manera rápida para que no suceda lo mencionado anteriormente y se la pueda aprovechar de la mejor manera. Este es uno de los motivos también por el cual se la debe manejar en esa época con mucha carga animal por hectárea, teniendo excelentes resultados desde el punto de vista nutricional.

Lo que se debe lograr en estos casos es que la planta se quede en estado vegetativo el mayor tiempo posible para que justamente no se pase, ya que bajo estas condiciones los animales pueden llegar a convertir el pasto de una manera muy eficiente y llegar a engordar hasta un kilo por día sin necesidad de ningún otro suplemento.

En pie es la mejor manera de aprovecharlo al Gatton Panic ya que si uno lo compara con el diferido, las diferencias respecto a la proteína bruta y a la digestibilidad son notables. De todas maneras suministrar de manera diferida es una buena alternativa y no se la deja de lado como tal por el simple motivo de que en pie sea mejor.

Por todas las cuestiones nombradas anteriormente, de su potencialidad respecto a la capacidad que tiene de producir muchos kilos de materia seca por hectárea, y además que esos kilos de materia seca tengan una alta calidad de conversión y poder llegar a obtener excelentes resultados de engorde por individuo, es que esta mega térmica es una gran aliada para el productor ganadero argentino de las zonas cálidas.

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