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septiembre 2022
Home2022septiembre
Sistemas estables, productivos y sustentables
Pasturas
30 septiembre, 2022by Piero Montelli

Importancia de buscar sistemas que sean productivos, estables y sustentables a lo largo del tiempo

La mayoría de los campos ganaderos de la Argentina, tienen en parte, en mayor o menor medida, una zona del campo dedicada a la producción agrícola y a cultivos extensivos.

Sistemas que estén equilibrados, en donde haya una buena productividad, estabilidad y sustentabilidad del suelo y del ambiente en el cual se está trabajando, es fundamental para que la empresa sea rentable y perdure en el tiempo, sin agotar sus recursos.

Esto requiere que la visión de la empresa tenga una mirada más bien a largo plazo, ya que la mirada a corto plazo, con grandes ganancias en un periodo de corto tiempo, en general, hacen que la rentabilidad vaya más rápido que la propia naturaleza del suelo y del ambiente, haciendo que sea cuestión de tiempo el agotamiento de los recursos y la perdurabilidad de la empresa tenga fecha de vencimiento.

En Argentina los sistemas ganaderos están basados principalmente en pasturas, verdeos, campos naturales y algún suplemento para cubrir baches productivos. Las pasturas, por las condiciones de suelo y de ambiente, suelen ser polifíticas, es decir, compuestas por más de una especie, principalmente gramíneas y leguminosas. Esto ayuda a que se pueda producir en un ambiente sustentable.

El rol de las pasturas en este tipo de sistemas es fundamental, ya que cumplen dos funciones vitales en el campo. Primero que nada, son el alimento para nuestra hacienda y el insumo principal de nuestra producción, y segundo, tienen una función muy importante, cuando son bien manejadas, en la fertilidad y estabilidad del suelo.

La descomposición de la materia orgánica y de las deyecciones, tanto de orina como de bosta por parte de los bovinos, sumado a la captación del nitrógeno atmosférico por parte de las leguminosas e incorporación al suelo, hace que estos aumenten su fertilidad en un tiempo determinado, y que mejoren su estructura. De esta manera, suelos ganaderos bien manejados, se transforman en suelos estables, con buena capacidad de retención de humedad, infiltración, evitando el anegamiento y la erosión.

Es por eso, que una buena rotación, bien planificada, con una mirada a largo plazo, en donde en un periodo determinado en ciertas zonas del campo, se hace agricultura, y en el subsiguiente, ganadería, para regenerar, hace que los establecimientos sean más estables y tengan la posibilidad, una vez lograda la estabilidad, de pensar de otra manera. Sin duda, un sistema estable, hace que uno se anime a hacer más cosas, se anime a innovar, lo cual es más que beneficioso para la empresa. Por el contrario, si el sistema no es estable y es impredecible, es lógico que uno no se anime a hacer cosas nuevas e innovadoras, ya que tiende a ser más conservador y disminuir cualquier posibilidad de error.

La estabilidad básicamente está dado por el no agotamiento de los recursos. Los recursos claves que suelen agotarse por malos manejos y decisiones que miran a corto plazo, son el suelo y los nutrientes. Estas dos variables se manejan con tiempos naturales de recuperación, los cuales deben ser respetados y trabajar con ellos, y no contra ellos.

Uno de los principales macronutrientes, que tiene un rol muy importante en la producción forrajera es el Nitrógeno. Este nutriente es el único que puede ser incorporado al suelo desde el aire por medio de una simbiosis que existe entre unas bacterias y ciertas especies forrajeras. Estas especies que tienen la capacidad de hacerlo, son las leguminosas, que gracias a ellas, los niveles de nitrógeno en el suelo pueden recuperarse con el simple hecho de un buen manejo, dándole lugar a la simbiosis planta/bacteria.

Esto a su vez, permite que no sea necesario hacer aplicaciones de algún tipo con esto nutriente, evitando por un lado un laboreo que además de generar un costo, genera un impacto ambiental por el uso de maquinaria y combustible para su aplicación, y por otro, el uso de fertilizante sintético que también suelen ser a base de petróleo.

Los otros nutrientes necesarios para una buena producción y que se pueda expresar la potencialidad de nuestras pasturas, son provenientes de las reservas y de la génesis del suelo. Es por eso que es clave el buen manejo para no agotarlos y que alguno de ellos se transforme en deficitario, ya que el aumento de las reservas de esos nutrientes, en general dependen de insumos externos, los cuales pueden ser costosos.

El buen manejo de las deyecciones bovinas son una buena práctica y recurso para mantener los niveles de estos nutrientes y devolverle al suelo lo que se extrajo a través de las hojas de la pastura. Quiere decir, que tanto la orina, como la bosta, es un buen fertilizante para nuestros cultivos y un buen aliado para poder tener altos índices de productividad.

Uno de los nutrientes clave y que suele ser el foco en todo tipo de manejo, es el fósforo. Este elemento tiene la particularidad de ser un nutriente inmóvil, es decir, no fluye a través del suelo, como puede ser el caso del nitrógeno, el cual si es móvil.

Este elemento por tener esa particularidad y además de no ser el más elevado dentro de las reservas del suelo, es uno de los principales elementos que se encuentran de manera deficitaria y que genera más de un dolor de cabeza a los productores.

El principal motivo de esto es por el balance negativo que existe en la extracción de nutrientes en los cultivos año a año. Los cultivos sacan del suelo, más nutrientes de lo que le devuelven, ya que los exportan fuera del campo bajo la forma de grano u hoja. Al ser un insumo caro, a veces, por pensar a corto plazo, no son aplicados y son extraídos directamente de las reservas. Cuestión de tiempo.

Es por eso, que es fundamental hacer buenos manejos, con rotaciones, aprovechando los beneficios de los bovinos, para hacer sistemas que sean perdurables en el tiempo y que mantengan la alta productividad que nuestros campos, por naturaleza tienen.

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La bosta y el orín del ganado vacuno
Pasturas
27 septiembre, 2022by Piero Montelli

Como se puede manejar la bosta y el orín del ganado vacuno y que el suelo se vea beneficiado

Es sabido que las deyecciones de todos los animales tiene un efecto beneficioso para la tierra, inclusive la del ganado bovino. Se puede observar en los campos, como en los potreros en donde la tropa estuvo pastoreando, después de un tiempo determinado, en los lugares donde el ganado bosteo, tanto el rebrote como la cantidad de pasto en ese mismo lugar, es mayor, si uno la compara con el resto del lote.

Esto sucede porque la bosta y el orín contienen nutrientes, que son devueltos a la tierra, y el pasto los aprovecha para un mayor crecimiento.

Cuando los animales entran al lote a pastorear y hacen una defoliación a diente, tanto en una pastura, como en un rastrojo, el proceso de descomposición de la materia orgánica es favorecido por este mecanismo. Si esa materia orgánica se tuviese que descomponer de manera natural, sin la intervención de la vaca, el proceso sería mucho más lento y tardaría más tiempo en incorporarse al suelo. Eso hace a su vez que ciertos nutrientes se liberan en menor medida que como si lo hiciesen cuando pasan por el tracto digestivo del bovino.

Se debe tener en cuenta, que cuando el animal pastorea, esa hoja de pasto, contiene nutrientes, los cuales fueron sacados del suelo. Existe una exportación de nutrientes del suelo, por parte del animal, que se da por medio de la pastura como intermediaria. Según el animal va a ser la cantidad de nutrientes que se extraigan y mismo el tipo de producción que se esté haciendo. No es lo mismo la producción de leche que la de carne, mismo por la forma de pastorear.

Es por este motivo que lo que se debe lograr en los sistemas ganaderos, es que la mayor cantidad de orina y bosta vuelvan al suelo. No solo pensar en que vuelvan al suelo, sino que en lo posible, que vuelvan al lugar de donde se lo extrajo. Es decir, que lo que se comió en un lote, sea bosteado en ese mismo lote y no en otro, para que no haya una exportación de nutrientes de una parcela a otra.

La bosta y la orina le otorga materia orgánica al suelo, que tienen un efecto positivo no solo a niveles nutricionales sino que también a niveles físicos, mejorando la estructura del mismo.

En este aspecto actúa como una suerte de pegamento que hace que las partículas del suelo se mantengan unidas con la fuerza suficiente para que no haya erosión.

A su vez los efectos son positivos en cuanto a la retención de agua y la permeabilidad y la no compactación. 

En cuanto a la devolución de nutrientes al suelo, el aporte que tienen cada una de las deyecciones, es diferente según el elemento del cual se esté hablando. En el caso de las bostas, el aporte de fósforo es mucho mayor con respecto al del orín, mientras que el aporte del nitrógeno es mucho mayor por parte de orín con respecto a la bosta. Lo mismo sucede con el calcio y el magnesio que es aportado principalmente por la bosta, mientras que el potasio es aportado en su mayoría por el orín.

Haciendo un ejemplo de manejo, uno podría mostrar en números el impacto del buen manejo de la bosta y el orín y la cantidad de kilos de material orgánico, sumado a los nutrientes que también conlleva, que se le devuelven al suelo.

Supongamos que a un lote de 20 hectáreas, lo dividimos en dos, para hacer un manejo diferenciado. Es decir, dos lotes de 10 hectáreas con un manejo distinto cada uno.

Tanto en el lote uno como en el lote dos, se realizan pastoreos rotativos, donde hay cambio de parcelas y suplemento con silaje de maíz y grano. La diferencia es que en el caso uno, el suplemento se lo da en cada una de las parcelas, y en el caso dos afuera, en un piquete aparte en donde los animales se quedan ahí consumiendo el suplemento. Es decir, en uno las deyecciones vuelven al lote, y en el otro no. Lo mismo sucede con el agua. En el caso uno el suministro de agua se hace en cada una de las parcelas de manera individual, es decir, los animales no tienen que salir del lote para ir a tomar agua, y en el caso dos, se encuentra en el mismo piquete que el suplemento. Las vacas cuando van a tomar agua, suelen bostear y orinar al lado del bebedero, haciendo que en el caso uno esto suceda en la misma parcela.

Entendiendo que son 100 vacas por lote (ambos casos), que consumen aproximadamente 12 kilos de materia seca cada una por día, con una digestibilidad del 60%, es decir, el 40 % de lo que consumen vuelve en forma de orina y bosta, el aporte que tendrían en total, las vacas en conjunto, sería de 480 kilos. Esta cuenta surge de multiplicar la cantidad total de vacas, por el consumo que tiene cada una de ellas, calculando la digestibilidad de ese material, que es lo que el animal aprovecha, usándolo para cumplir sus funciones vitales y para transformar en carne, y el resto, es lo que no aprovecha y que devuelve al exterior en forma de orín y bosta.

Si de esos 480 kilos de deyecciones que son aportados por los animales, se logra distribuir el 45 % de manera homogénea en cada una de las parcelas, como en el caso uno, en donde la ración se la da en la propia parcela y no por fuera, como así también la bebida, se estaría aportando y distribuyendo 216 kilos por día. En el caso dos esto no sucedería porque estarían distribuidas dentro del piquete y no en la parcela.

Supongamos que el pastoreo dura 90 días, el aporte total en el lote 1 es de 19440 kilos de material orgánico. En números se puede ver, lo que uno deja de devolverle al suelo si las deyecciones no son realizadas dentro de la misma parcela.

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la pubertad de las terneras y sectores que las afectan
Bienestar animal
22 septiembre, 2022by Piero Montelli

Principales factores que intervienen y afectan en la pubertad de las terneras

Las hembras que tienen una mejor alimentación antes de ser destetadas, tienden a ser precoces en cuanto su desarrollo, llegando antes a la pubertad en cuanto a edad y con un mejor estado corporal y peso, respecto a las que no fueron tan bien nutridas durante los primeros meses de vida.

La pubertad, si bien está en gran parte relacionada con el peso, también hay una relación para con la edad, entendiendo que cuanto mejor alimentada está, en menor tiempo la alcanzan.

Aquellas terneras que fueron mal alimentadas durante los primeros meses de haber nacido, y que tardaron más en ganar peso, van a llegar a la pubertad en el mismo momento en el cual alcancen el peso de las que fueron bien alimentadas, pero en mayor tiempo. Es decir, van a llegar a la pubertad a una edad mayor. Esto es muy importante ya que determina cuando la hembra puede ser preñada, entendiendo que cuanto más tiempo pase sin que se pueda preñar, es tiempo perdido de producir un ternero.

Hay una correlación entre la ganancia de peso diaria desde que nace, hasta que se destete, con respecto a la edad. Por cada kilo más que la ternera tiene a la hora de ser destetada, menos son los días que necesitan para desarrollarse y entrar al primer celo.

Si bien es muy importante el peso y la nutrición antes de ser destetada, una vez que se desteta, también se necesita que tenga una buena dieta, y que su ganancia diaria tenga una curva positiva, con la mayor pendiente posible. Si la nutrición es buena en este momento, va a llegar con un mayor peso al celo. Dietas bajas en proteína limitan el consumo por la baja digestibilidad del mismo, y por ende la cantidad de energía para aumentar en peso, lo cual es clave en este periodo. Es por eso que se debe tener lo más claro posible como está compuesta la dieta que se le está proporcionando a esta categoría.

Las dietas deben ser balanceadas, ya que ningún extremo es bueno. Si la dieta está baja en proteína, le va a costar mucho a la ternera entrar en celo.

En situaciones en las que la ternera está con una dieta que está baja en energía, va a ser muy difícil que entre en celo, y si entra en celo por alguna otra razón, siguiendo con la misma dieta, es muy difícil que repita el ciclo y vuelva a alzarse.

Una vez que la ternera alcanza un peso determinado, el momento en el cual la vaca entra en celo por primera vez y alcanza su pubertad, está dada por otros factores, exógenos al propio peso.

Entendiendo esto, la proteína en la dieta es uno de los factores que influyen en la pubertad y en el ciclo estral de la ternera. Esto se debe a dos motivos:

-cuando la dieta que se le está suministrando tiene baja proteína, disminuye el consumo voluntario por parte de la ternera, y por ende, la baja capacidad de aumento de kilos diarios, que afectan directamente a la pubertad.

-valores bajos de proteína hacen que el sistema reproductivo se vea inhibido

La raza de la cual se esté hablando también es un factor determinante a la hora de la pubertad, y mismo su reacción ante alguna limitante en la dieta con la cual se está alimentando.

Bajo las mismas condiciones de alimento, es decir, con la misma dieta suministrada, las terneras que llegan a la pubertad con más edad, tienden a ser más pesadas.

La correlación que hay entre la edad y el peso es muy estrecha y tiene explicación; cuanto mayor sea la ganancia de peso luego de ser destetada, mayor edad a la pubertad, ya que son animales que necesitan más tiempo para llegar a pesar lo que necesita para alcanzar la pubertad.

Las malas dietas y deficientes en proteína y energía, no necesariamente generan que las terneras alcancen la pubertad, pero si va a hacer que la pubertad la alcance en edades avanzadas, a veces, hasta el doble que si hubiese estado bien alimentada. Esto es un problema porque lo que quiere el productor ganadero es que sus terneras estén listas para ser servidas lo antes posible, en las mejores condiciones posibles, para poder sacarle un ternero lo antes posible.

Por el contrario, no quiere decir que si se le da una dieta especial desde recién nacida, y se hace que tenga una ganancia de peso diaria exagerada, la ternera vaya a llegar a la pubertad antes de tiempo. Existe un límite y ese límite está dado por la edad. Esta edad de pubertad depende de la raza de la ternera y la genética que tenga.

En términos generales, aquellas razas que tienen un menor porte, tienden a llegar a la pubertad antes que las razas de vacas que tienen un frame muy grande. Esto se ve explicado en parte, porque los cuerpos más chicos, tardan menos en desarrollar su fisiología.

La edad y el peso de la ternera a la hora de llegar a la pubertad, si bien está dado por la raza, también está dado y muy influenciado por el toro, es decir, su padre. Las cruzas que son seleccionadas teniendo en cuenta este aspecto, tienden a llegar a la pubertad a una edad más temprana y a un menor peso.

Las terneras que son una cruza de razas europeas, suelen alcanzar la pubertad antes. Las cruzas que se dan entre razas continentales suelen ser menos precoces que las cruzas que provienen de una raza británica. Las cruzas que surgen del cruzamiento con algún gen cebú, tienden a tardar más tiempo en llegar a la pubertad, ya que el momento de su pubertad está más bien ligado a la edad que al peso, y esta edad de pubertad es alta.

La pubertad es una característica que afecta tanto a la hembra como al macho, pero por lo general el foco está puesto en las hembras, que dentro de la misma raza, y bajo las mismas condiciones de manejo y alimento, las terneras llegan antes a la pubertad que los machos.

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las pasturas y los campos naturales
Pasturas
20 septiembre, 2022by Piero Montelli

El manejo de las pasturas y los campos naturales es tan complejo como lo es de simple

Las pasturas y los campos naturales son uno de los recursos más importantes en la ganadería argentina, ya que la mayoría de los sistemas basan sus manejos en función de estos.

El manejo tanto de las pasturas implantadas como los pastos de los campos naturales, debe ser estudiado en paralelo con la hacienda, ya que en un sistema ganadero al equilibrio se llega solo cuando todas las partes que lo componen lo está. El sistema, independientemente de lo que el hombre haga y los manejos que decida, va a tender siempre a lograr su propio equilibrio y llegar a una estabilidad vaca / planta / ambiente. Es por eso que conviene siempre ir a favor de los comportamientos naturales, y no en contra.

Cuando el ganadero decide mover su hacienda de potrero y hacer las rotaciones por sobre las pasturas y los campos naturales, debe tener en cuenta cuatro factores:

  • Conocer la cantidad de pasto que puede otorgar ese potrero, como así también la calidad del mismo.
  • Conocer los problemas que puede llegar a ocasionar la pastura a los animales, como por ejemplo posibilidad de empaste o intoxicación.
  • Fácil acceso a agua de calidad y en cantidad sin restricciones, por parte de los animales
  • Prever de enfermedades, asegurarse de que el lote al cual van a entrar está libre de cualquier tipo de enfermedad que pueda ocasionar algún tipo de afección al ganado.

Conocer la calidad y la cantidad de forraje que el ganadero necesita para poder mantener a su rodeo durante todo el año, es fundamental para lograr un manejo perdurable en el tiempo, y para que esto suceda, se deben pensar muy bien la rotación de los pastoreos y las reservas necesarias para los momentos en donde el pasto no alcanza para poder alimentar y mantener a toda la tropa.

Las pasturas deben ser manejadas de manera correcta, entendiendo de manera acertada el comportamiento de la especie con la cual estamos trabajando, ya que no todas las plantas crecen de la misma manera, responden de la misma manera, etc.

Una buena planificación, haciendo pastoreos rotativos que permitan tener el potrero libre durante el tiempo determinado,  en el cual la pastura tenga el tiempo necesario para recuperarse, juntar reservas y crecer nuevamente, es fundamental para que el objetivo se cumpla y la pastura pueda durar más tiempo, amortizando a su vez, la implantación de la misma.

La cantidad de potreros, días de permanencia, carga y tiempos de la vuelta completa, es el trabajo que se tiene que tomar el productor para que la planificación sea efectiva.

Un buen manejo está asociado a uno de los principales parámetros de productividad que el ganadero debe mirar, que es el porcentaje de preñez, asociado a la fertilidad de la vaca. El pasto de buena calidad, y en cantidad, garantiza que los animales se encuentren saludables, en buen estado y condición corporal, haciendo que las vacas entren en celo y estén prontas para ser servidas y montadas por el toro.

Existen diferentes tipos de pastoreos y maneras de aprovechar el recurso pasto, que según cada establecimiento, es el cual uno va a decidir hacer.

Un método poco usado en nuestro país, pero que existe, que se trata de un método indirecto, es decir, que el animal no lo cosecha al pasto con su boca sino que se lo suministra, y que es usado principalmente utilizado en países como Estados Unidos que están muy mecanizados, es el que se conoce como soiling.

En este caso lo que hacen los productores para asegurarse de tener una eficiencia de cosecha determinada, tener un corte a una altura determinada, y cosechar en el momento en el cual ellos consideran que debe ser cortado, es cortar el forraje por medio de maquinaria, el cual se encuentra en estado fisiológico verde, y llevárselo y suministrarle a los animales al lugar en el cual se encuentran.

Es una práctica que no se utiliza en nuestro país, primero por una cuestión más bien tradicional, y por otra por una cuestión económica, que con los números que se manejan, y la falta de personal, es inviable aplicarlo, en la mayoría de los casos.

En Argentina la forma de consumir el pasto es más bien de manera directa, es decir, que los animales entran al potrero y lo cortan con sus propios dientes, salvo en los casos en donde se lo esté suministrando bajo la forma de rollo o fardo, que es cuando el campo no da y se usan las reservas forrajeras.

Estos pastoreos directos pueden ser continuos o rotativos, que están determinados principalmente por el tiempo de permanencia de los animales dentro del potrero.

Los pastoreos continuos son aquellos en donde, el animal se queda en el mismo potrero durante todo el año, sin dejar descansar a las plantas de una manera adecuada y comiéndose los rebrotes de la misma, haciendo que con el tiempo esas especies desaparezcan, la pastura se degrade y pierda tanto calidad como cantidad, bajando la productividad y la carga potencial por hectárea.

En contrapartida al pastoreo continuo, están los pastoreos rotativos, que son aquellos que permiten que se logre ese equilibrio entre la planta y el ganado. La primera gran diferencia con el caso anterior es que hay muchos lotes en vez de uno. Esto se hace para que los animales, como su palabra lo dice, vayan rotando y le den tiempo de descanso a la planta para que pueda recuperarse.

El tiempo de permanencia dentro de cada lote no debe ser de más de tres días, aunque se aconseja que estén solo uno. De esta manera, los animales tienen una gran presión sobre la pastura, sin seleccionar las especies, defecando y orinando en el lugar, devolviéndole los nutrientes que exportaron de sus hojas.

Es algo simple, los animales no deben sobre pastorear, más precisamente comer los rebrotes, y le deben devolver los nutrientes que extraen, o parte de, al suelo y a la planta; darle el tiempo necesario para que se recupere, y una vez recuperada la pastura, volver a entrar a comerla, siguiendo con el círculo

 

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Plantas, ecología, medioambiente y la Ganadería
Pasturas
15 septiembre, 2022by Piero Montelli

Las plantas, el medioambiente, la ecología y la ganadería; importancia de un buen equilibrio

Es sabido que todos los factores mesologicos, es decir, aquellos que están ligados al medio en el cual se está trabajando, como son el suelo, el clima, etc. influyen sobre el crecimiento y en el desarrollo de las plantas y la respuestas de las mismas, y en consecuencia, en los animales que se encuentran pastoreándolas.

En este círculo natural también están los factores biológicos y asociaciones entre ciertas plantas, que están en continuo intercambio con microorganismos y bacterias que se encuentran en el suelo, en el cual hay una continua lucha para lograr un equilibrio y que todo el circuito fluya de manera correcta.

Un correcto flujo de acciones dentro del reino vegetal, repercute directamente en las producciones ganaderas. Una pastura que se encuentra en desequilibrio, jamás va a poder recuperarse luego de un pastoreo, y no va a tener la capacidad de poder suministrarle el alimento y los nutrientes necesarios para que los animales se desarrollen correctamente.

La ciencia que estudia cómo se comportan las plantas, con el medio en el cual se desarrollan, es la ecología.

Cuando las pasturas están compuestas por pocas especies, la relación tiende a ser más simple, y más aún cuando se la encuentra limpia, es decir sin malezas. Cuando las pasturas son polifíticas, es decir, que está compuesta por varias especies y hasta de diferentes familias, las relaciones se tornan más complejas. Complejo no significa difícil, sino todo lo contrario, cuanto más variabilidad, hay más estabilidad en los sistemas.

La argentina posee muchas hectáreas ganaderas que se basan en sistemas pastoriles que se encuentran bajo praderas naturales. Estos sistemas son los que más variabilidad tienen y por ende más equilibrio. En términos generales, el hombre, no influye de una manera tan significativa en la fisiología de estas pasturas, como es en el caso de las pasturas sembradas de manera artificial, y es por eso que debe ser muy cuidadoso en poder defender la interrelación que hay entre las especies que habitan esa pradera, para que pueda brindarle la oferta de pasto que su rodeo necesita.

El hombre puede inferir en la relación que hay entre las plantas y el ambiente, haciendo una intervención en la composición de la misma, ya sea por medio de la introducción de especies que se encuentran en otros lugares, pero que comparten ciertas características que hacen que sea viable su producción en esa zona, hacer una selección y presionar el pastoreo para suprimir ciertas especies que uno no desea, dándole lugar a las que si queremos, o más bien hacer un cruzamiento que tome características de varias especies y se expresen en su pastura.

Para poder hacer una correcta selección y que tenga un impacto en la producción ganadera, se debe entender que todas las cuestiones que estén atadas al desarrollo de una planta y al crecimiento de la misma, son el resultado que hay entre la relación que existe entre sus cualidades genéticas, y el medio en el cual se la está exponiendo.

Se debe tener en cuenta, que ese resultado también depende de las especies con las cual esté compartiendo el medio ambiente, ya que no es lo mismo, por ejemplo, una gramínea sola, que una gramínea en conjunto con una leguminosa, la cual va a hacer que exprese de una mejor manera su potencial.

El suelo es el que determina la aptitud productiva y por ende la decisión de qué producir. Por lo general, suelos de primera clase suelen ser destinados a cultivos extensivos para producir granos o semillas, mientras que los suelos con una menor aptitud, son destinados a producir ganadería.

Esto no quiere decir que los suelos malos son los que deben ser destinados a producir carne o leche, sino que son suelos con diferentes cualidades.

Un suelo bien equilibrado, sin importar la clase de suelo que sea, tanto buena o mala, es un suelo que va a darle lugar a las plantas y forrajes a desarrollarse correctamente y que se pueda hacer una correcta planificación de pastoreo.

Existen suelos con limitaciones, que hacen que la calidad del forraje no sea la mejor, pero hay especies, de menor calidad, que se adaptan a esas limitaciones, haciendo posible una ganadería en esas zonas, teniendo en cuenta siempre, la importancia ecológica de la relación que hay entre esos pastos, con el suelo y la intervención en esta relación, por parte de la vaca.

La variable que más juega en la interacción planta, vaca y suelo, son en general las climáticas, como son la temperatura, la luz y la humedad.

Esto se debe a que estos factores son los encargados de regular el crecimiento de las pasturas y no hay nada mejor representado para esto, el observar que no se comportan de la misma manera en todas las estaciones, y mismo de día como de noche.

Lo mismo sucede, con uno de los factores determinantes para que haya una buena interrelación entre el sistema vaca, pasto y suelo, el agua.

Tanto el suelo, como las plantas y los animales, si no tienen agua no se pueden desarrollar de una manera correcta, haciendo que, si una de las patas se cae, el resto también lo haga.

El hombre puede intervenir en el mayor de los casos en que los animales siempre estén provistos de agua y que no les falte en ningún momento, pero no sucede lo mismo con las plantas y el suelo.

Las precipitaciones anuales de una zona, y mismo cómo están distribuidas, es una de las características principales que se observan y se estudian para decidir el manejo que se va a realizar y la forma en la cual va a hacer y realizar los pastoreos, como así también las especies que se quieran llegar a introducir llegado el caso.

Se puede observar que en las zonas en donde las lluvias se encuentran distribuidas de una manera ordenada, las especies que se expresan tienden a ser de buena calidad forrajera.

Es por eso, como ganaderos, se debe tener el foco en todo lo que hace al ambiente y a la ecología, y no solo en el animal, para que el mismo pueda expresar su potencial.

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Producción y fertilidad en las pasturas
Pasturas
14 septiembre, 2022by Piero Montelli

Fertilidad del suelo y su relación con la producción ganadera en términos bioquímicos

Es de suponer que la producción ganadera, está íntimamente ligada al suelo; sin suelo no hay ganadería. Es por este motivo que es muy importante conocer y saber acerca de la fertilidad y calidad del suelo en el cual producimos.

Se entiende como fertilidad de los suelos a la capacidad que los mismos tienen de producir, tanto a largo plazo, como a corto plazo, desde el punto de vista en el cual le provee a las plantas, sin importar cual sea, los elementos necesarios para que las mismas puedan desarrollarse, crecer y reproducirse correctamente, en armonía y equilibrio con el medioambiente y los demás microorganismos y animales que conviven junto con ellas.

Por supuesto que el suelo no es la única variable que interviene en el crecimiento de las plantas, y de los pastos, y que el mismo depende de muchísimos factores exógenos al suelo. Además de la fertilidad de este último, depende de las inclemencias climáticas, fundamentalmente la humedad, la temperatura y la radiación solar, y también de la armonía y relación que hay entre el suelo, la planta y el ambiente.

Esta armonía está dada básicamente porque no todas las plantas tienen las mismas necesidades climáticas como edáficas, y es por eso, que muy buenas condiciones de suelo y clima, pueden serlo para una especie, pero para otra no.

Podemos decir entonces que la calidad de nuestros pastos, y por ende de nuestra producción ganaderas, está dada por tener las especies correctas, en el lugar correcto, con la humedad y temperatura que las mismas necesitan para crecer y desarrollarse correctamente.

Algunos de los factores que interactúan en esta relación pueden ser controlados por el hombre, pero hay algunos otros a los cuales el hombre no puede acceder e intervenir en su control.

Independientemente que se puedan controlar o no, son factores que están íntimamente relacionados entre sí y que es muy importante que haya un flujo interconectado positivo, ya que si uno falla, se lo traslada a toda la cadena, y el sistema en conjunto no funciona adecuadamente.

El tipo y la especie de forraje que se va a utilizar en el sistema productivo,  va a hacer aquel que se adapte de la mejor manera al ambiente en el cual se está trabajando, y no al revés. La elección se debe adaptar al ambiente y no el ambiente a la elección.

El ambiente le tiene que dar las condiciones necesarias para que el pasto cumpla sus funciones vitales como son la fotosíntesis, la nutrición, la respiración y la transpiración.

La fotosíntesis, característica principal que se relaciona con el reino vegetal, es la capacidad que tienen las plantas, de formar junto con el agua y el dióxido carbono del aire, hidratos de carbono y carbohidratos para su funcionamiento, en conjunto con la luz solar. Esto lo hace ya que tiene principalmente clorofila, la cual es de color verde y le da este aspecto a los pastos. 

Un pasto seco, que no está verde, sino más bien de color clarito, no posee clorofila, por ende, es incapaz de hacer fotosíntesis.

Después de la síntesis de proteínas, empieza la asimilación de los nitratos. La relación de carbohidratos y proteínas es muy importante en la calidad del forraje que está destinado a la producción ganadera, y tener un buen balance en la dieta.

El suelo está compuesto principalmente por dos grandes grupos: la parte mineral y la parte orgánica.

La parte mineral está compuesta principalmente por la arena, la arcilla, el calcio, etc y la parte orgánica, por todos los elementos de cadena carbonada que a su vez sirven como alimento para los microorganismos que interactúan de manera positiva en el mismo.

El equilibrio entre estas dos partes es fundamental para el buen desarrollo radicular de las plantas y flujo correcto de nutrientes, conservando la estructura del mismo.

La estructura del suelo está conformada por tres elementos principales, que son la arena, el limo y la arcilla, que dependiendo el porcentaje de representación que tenga cada uno de estos elementos en el suelo de nuestro campo, va a ser la aptitud y las cualidades del mismo.

Este conjunto de conceptos hacen a la aireación del suelo, la infiltración del agua de lluvia y la correcta retención de la misma para que pueda ser aprovechada por las plantas y que por el contrario no generen erosión hídrica como lavado de nutrientes.

No romper con esta sinergia de variables y armar un sistema que trabaje en conjunto de estos factores y no en contra, es la clave del productor ganadero para que el suelo le pueda dar lo que su ganado necesita.

Siempre se tiende a entrar al campo, a mirar las vacas, y una vez que se ve el estado de las mismas, se ve cómo está la pastura, y como última observación ultima, las condiciones del suelo. Esta manera de mirar el campo, debe cambiarse y al entrar al lote la observación debe ser inversa. Se debe entender que primero se debe tener un suelo en óptimas condiciones, para que el mismo pueda producir una excelente pastura y esa pastura tener a los animales en muy buen estado corporal durante todo el año, aun con altas cargas.

Los ojos de la recorrida en el campo deben mirar y observar de abajo hacia arriba, y no de arriba hacia abajo. Es inevitable para el ganadero no mirar primero a sus animales, pero sin duda, si se entiende que son producto directo de la salud de nuestro suelo, lo va a mirar al mismo con otros ojos y esto va a hacer que las medidas que se tomen a niveles productivos sean diferentes.

Estas medidas de cuidar el suelo y ponerlo por delante del animal, bajo ciertos criterios y límites claro, son por lo general medidas a largo plazo, que hacen que se resigne al corto, pero que además de generar mayor rentabilidad a futuro, va a generar mayor estabilidad, algo clave en la continua variabilidad de costos en los cuales el ganadero trabaja.

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Producción y castración bovina
Producción de Carne
8 septiembre, 2022by Piero Montelli

Castración de los animales en la producción de cría bovina

La castración es una técnica que tiene como objetivo hacer que los animales pierdan la posibilidad de poder reproducirse y a su vez que se generen cambios químicos por causa de los cambios en las hormonas sexuales. 

Esta práctica genera algunos efectos en la conformación del animal y en cómo está compuesta su res. En la Argentina a esta práctica de castrar a los animales se le llama capar, que consiste en sacarle los testículos al macho. Por lo general, y por tradición, el dueño del establecimiento y de los animales, hace lo que se conoce como yerra, en donde van vecinos del campo, sumado a los encargados del mismo, a ayudar a hacer el trabajo, la capada, la castración y a cambio de la ayuda, hace en el mismo corral donde se está trabajando, una asado en modo de agradecimiento a sus vecinos.

Los efectos que se generan por sobre el animal es que la carne tiene menos porcentaje de grasa y por ende es más magra. Los animales son más eficientes a lo hora de convertir el alimento en músculo, haciendo que la relación músculo y hueso sea más favorable y rentable para el negocio.

La res mejora su calidad de manera considerable, los animales pueden ser llevados a más peso y terminarlos más pesados, hace que los animales sean más dóciles y se los pueda manejar de una manera más sencilla, evitando pelea entre los mismos, roturas de alambrados, etc.

No todos los animales son capados, sino solo aquellos que están destinados a ser engordados y que el valor se vea retornado por el kilo de carne producido, mientras que aquellos que van a ser usados con fines de reproducción y destinados a ser toros, no son capados.

En esa misma yerra es cuando se decide cuál de ellos va a ser guardado por ciertas características, ya que uno de los fines también en la capada es anularle la posibilidad de diseminar la progenie a aquellos animales que no queremos que ciertas cualidades sean expresadas dentro de nuestro rodeo.

Cuando la res mejora, se puede sacar mayor rentabilidad a ciertos cortes, haciendo que sea más valiosa esa carne. 

Si bien hay varias teorías y discusiones en cuanto al mejor momento para hacer la castración, en nuestro país los usos y costumbres dicen que cuanto más temprano, mejor, ya que por un lado a su vez el manipuleo del animal, debido a su tamaño chico, es más fácil y hace que el trabajo sea más llevadero.

En este momento, los terneros no llegaron a la etapa de la pubertad, haciendo que haya ciertos efectos por sobre el animal, tanto a niveles de la morfología como la fisiología:

  • El animal se transforma automáticamente en estéril, evitando que bajo ninguna manera pueda reproducirse y expresar sus genes a las siguientes generaciones.
  • Se convierte en un animal que a la vista tiende a tener características más bien femeninas, ya que se detiene el desarrollo y el crecimiento de los órganos sexuales secundarios.
  • La relación músculo y hueso se ve modificada, y tiende a aumentar en crecimiento su esqueleto debido a que los huesos se alargan, lo cual genera que al principio tiendan a ser más finos si uno los ve desde arriba y por ende más livianos.
  • La cabeza y el cuello son más finos en los animales capados que en los toros, más similar al de las hembras. Los toros tienen una cabeza más bien redonda con un cuello cilíndrico robustamente formado.
  • El animal tiene una mejor predisposición al engorde y a producir carne de mejor calidad, debido a la disposición de la grasa, y un desfase en el tiempo en la dureza de aquellos músculos que se encuentran en el cuello y en la espalda, haciendo que esto suceda a una edad mayor,  en donde el animal seguramente ya haya terminado su etapa de engorde y haya tenido destino al frigorífico.
  • Los novillos pierden la voracidad sexual, haciendo que no se peleen entre ellos y que se enfoquen únicamente en comer el alimento y no en montar una vaca.
  • El temperamento del animal es mejor, siendo más tranquilo y más llevadero para poder hacer los trabajos de campo.

Cuando los animales son castrados a edades más bien adultas, es decir pasada la época de pubertad, y en donde ya se desarrollaron de manera completa, sexualmente hablando, los efectos que se generan son diferentes y menos tajantes que en el caso anterior:

  • Los órganos reproductores se le atrofian
  • El apetito sexual se disminuye de manera considerable
  • Tienden y comienza a depositar mucha grasa
  • Se transforman en animales más dóciles, con mejor temperamento y menos agresivos.

Existen muchos métodos y maneras de hacer la captación o la castración.

En los campos de Argentina el método que más se utiliza, más que nada por una cuestión de tradición, es el propio cuchillo.

Es uno de los métodos más duros, pero como se comentó anteriormente, el más tradicional. Al animal en el corral, se lo ata de las manos y se le separan las patas para tener acceso a los testículos, y con ayuda de dos personas (una que le tiene las manos con el lazo y otra que se asegure que no lo va a patear al momento de la incisión) se los cortan con un cuchillo bien afilado y desinfectado, cubriéndose la herida luego del corte, con algún producto para que no se le infecte.

Si el trabajo se hace de manera correcta y el animal se recupera de manera normal, la pérdida por esta práctica es cero. 

La clave es que, por un lado, el capador, quien hace el corte, sea una persona que entienda y esté capacitada para hacerlo de una manera prolija, y por otro, que se realice el trabajo en un lugar que esté correctamente higienizado, tratando de evitar que por ninguna razón la herida se infecte, ya que ahí es cuando comienzan los efectos negativos de la práctica, que van mas allá de lo que genera en el animal, sino que también la mano de obra extra que genera el tener que tratarlo post-capada.

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Bovinos, restricciones y crecimiento
Bienestar animal
6 septiembre, 2022by Piero Montelli

Restricciones alimentarias en los bovinos y crecimiento compensatorio

Tanto las cuestiones del ambiente en el cual se está trabajando y la genética con la cual cuenta el animal, va a determinar, en conjunto con el alimento en primer lugar, la curva de crecimiento. Cuanto más rápido crezcan y más rápido ganen peso, mejor es para el ganadero ya que van a llegar antes al peso para que sean llevados al frigorífico, y en general estos animales son aquellos que tienen mayor eficiencia de conversión de alimento. 

En los establecimientos en donde el peso de terminación es bajo y se busca eficientizar al máximo la conversión de alimento en kilos de carne en un periodo de tiempo corto, es clave contar con animales que tengan esta genética para tener una alta tasa de crecimiento diario.

Cuando la producción se realiza a campo abierto, si bien es una característica deseada, a veces resulta caro poder generarla por el tipo de manejo que se realiza.

Como se comentó anteriormente, si bien la genética y el ambiente son claves para el buen desarrollo del animal, el protagonista de que esto suceda y se pueda expresar todo el potencial, es el alimento que consume. Periodos de escasez en algún momento de la vida del animal, repercute directamente en el balance total del animal en toda su vida útil.

Sin embargo, en las producciones argentinas en donde la mayoría de los sistemas ganaderos se apoyan en el pasto y se produce principalmente a campo abierto, los periodos de escasez de alimento o restricción es una suerte de estrategia que se utiliza, dándole mayor importancia a la justificación económica que a la biológica, que en comparación a la monetaria, en estos casos, es compensada.

Durante los periodos invernales, si el objetivo es que los animales engorden y están destinados a ser faenados, no debe restringirse el alimento y evitar que decaiga su condición corporal, ya que luego es muy complicado y caro recuperar esos kilos, sumado al tiempo perdido. La clave del negocio es sin duda disminuir los costos y producir, además de carne de calidad, carne barata, que en el final del ejercicio, la conversión de alimento en carne sea alta, haciendo que el costo de kilo producido sea bajo y los márgenes aumenten de manera considerable.

La estación en la cual se encuentra y el estado del campo en el momento de decidir las cuestiones de la dieta determina el manejo que se va a realizar y las decisiones que se van a tomar. Cada ganadero adapta su manejo al campo y a la situación y posibilidades que tiene, haciendo que no haya una receta para con estas cuestiones y existan tantas maneras de producir como productores y establecimientos ganaderos.

Una de las estrategias más comunes en los sistemas pastoriles cuando el pasto falta, es por un lado alivianar el campo, es decir, bajar la carga animal por hectárea y volver a cargarlo en la épocas de lluvias y buenas temperaturas, cuando vuelven los picos productivos de forraje o por otro lado, suplementar la ración, o con alimento propio que se acopio en los periodos donde la oferta de pasto fue mayor que la demanda de los animales, o mismo silaje que se produjo para estas situaciones. La otra opción es salir a comprar suplementos, pero en términos generales esto suele ser costoso y poco rentable, aumentando el precio del kilo producido, disminuyendo considerablemente los márgenes.

Al tratarse de una producción biológica y que mandan las leyes naturales, en donde la dinámica no es lineal, en donde juegan muchas variables y hay periodos en donde existe un desfase entre lo que el campo puede producir y en lo que los animales necesitan, es clave hacer un buen planteo para que las épocas en donde sobra, puedan hacerse cargo de las épocas en donde falta y no tener la necesidad, ni de bajar la carga, ni de salir a comprar alimento afuera del establecimiento.

El aumento de los costos hace que el productor deba tener altas cargas de animales por hectárea, para poder diluir esos costos, y eso hace que deba ser sumamente eficiente en el manejo de sus recursos, haciendo que ponga el foco en una correcta planificación. Esto se debe a que como se comentó anteriormente, periodos en donde el animal sufre por falta de nutrientes, va hacer que repercuta al final del ciclo.

Por lo general estos problemas suelen darse en invierno, en donde el alimento suele escasear y es ahí donde se pone el límite de la carga, y es el momento en el cual el productor debe tomar la decisión.

Como se comentó anteriormente, por lo general, la mejor opción es siempre tratar de lograr la mayor cantidad de carga posible, haciendo que el productor tenga dos alternativas; o hacer que los animales pasen el invierno con el pasto que hay, resignando un poco el estado corporal y jugando con la posibilidad de hacer un crecimiento compensatorio en los momentos primaverales, o puede suplementar a fin de mantener el estado de los animales, mantener la carga y poder aprovechar el pasto que se produce en primavera, que suele ser abundante y bastante superior a lo que el rodeo demanda.

A pesar de que el sufrimiento nutricional en un momento dado del animal influye a futuro, en los bovinos existe un concepto que se conoce como ganancia de peso compensatorio. Esto quiere decir que algunos animales que sufrieron durante un periodo, con ciertos límites de sufrimiento, que son expuestos a una dieta abundante, pueden y tienen la capacidad de convertir ese alimento de una manera más eficiente que si hubieran estado expuestos a esa misma dieta, pero en óptimas condiciones y estado corporal.

Esto es una herramienta de supervivencia que el animal tiene genéticamente por naturaleza,  para poder alcanzar su peso normal luego de haber pasado por ciertas inclemencias que hayan hecho que no tenga acceso al alimento, y poder sobrevivir y continuar con la especie.

De todas maneras, para que exista un recupero y una compensación del peso, se deben dar ciertas condiciones favorables para el animal y que el acceso a la comida sea fácil.

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cosechadas a diente
Pasturas
1 septiembre, 2022by Piero Montelli

Factor animal en el manejo de las pasturas que son cosechadas a diente

Las pasturas son el insumo principal en las producciones ganaderas que se basan en el pasto. Estas pasturas pueden ser cosechadas y aprovechadas en pie por parte del animal a medida que va pastoreando, o bien pueden ser cosechadas por medio de una máquina, la cual corta a la pastura, la deja secar y luego la enrolla o la enfarda para guardarla a modo de reserva para los momentos en donde la demanda del rodeo le gana a la oferta del pasto que el campo puede llegar a ofrecer.

El impacto es diferente en el propio pasto cuando es cortado por los dientes del animal, o por medio de la cuchilla. Este impacto no es solo a niveles físicos, sino que también a niveles químicos, que afectan no solo a la pastura sino que también al ambiente en el cual se desarrolla la pastura, como es principalmente el suelo.

Cuando el animal está en el lote y entra a comer la pastura, genera el primer principio de lo que se conoce como impacto animal. Con las pezuñas, que tienen forma bifurcada, el bovino lo primero que hace a la hora de pastorear, es caminar e investigar al potrero, generando un impacto con su pisada, que repercute físicamente tanto en el suelo como en la planta. Luego empieza a comer y a generar lo que se conoce como la defoliación.

La defoliación es cuando el animal justamente come a la pastura, come las hojas, y le disminuye el área foliar.

El verdadero impacto animal se genera cuando además de la pisada y la defoliación de la pastura, el animal permanece en el lugar donde comió, el tiempo suficiente como para poder orinar y defecar todo lo posible.

Esto hace que se genere una recirculación de los nutrientes, ya que esos mismos nutrientes que el animal tomó de la pastura, y que la pastura tomó del suelo, sean devueltos al mismo por medio de las deyecciones y del orín. Esto no significa que los bovinos tengan la capacidad de fertilizar a la pastura, sino más bien de re fertilizar; el ganado no le va a otorgar más nutrientes al suelo de lo que tenía antes, pero si le va a devolver gran parte de lo que tomo, mientras que en otros sistemas, esto no sucede, y los nutrientes que el animal toma, los exporta a otra parte del campo, o mismo tienen destino fuera del establecimiento.

Este impacto animal hace que la pastura utilice de una manera más eficiente los nutrientes, ya que son utilizados de manera cuasi instantánea por parte de las plantas, ni bien son expulsados por el animal.

El principal nutriente que aprovecha esta situación es el nitrógeno ya que es el más volatilidad sufre en diferentes situaciones. Además, este es un nutriente que ayuda al crecimiento de las especies que pertenecen a las gramíneas, las cuales no tienen la capacidad de fijar nitrógeno atmosférico por medio de los nódulos que viven en simbiosis con las raíces, como es el caso de las leguminosas, que si pueden aprovechar el nitrógeno del aire y perder cierta dependencia del nitrógeno que se encuentra en el suelo.

Al tener este nutriente disponible para las gramíneas y que no sea un factor limitante para su crecimiento, hace que la pastura tenga una composición más heterogénea, siendo benéfico para la misma.

Caso contrario sucede cuando la pastura es cortada por medio de una maquina y una cuchilla, y se hacen los rollos, donde ningún animal estuvo pastoreando. En este caso, todos los nutrientes que fueron necesarios y usados por parte de la pastura para poder crecer y desarrollarse, son exportados del potrero en forma de rollos o de fardos, siendo no devueltos al potrero, generando un balance más que negativo si se habla en términos de nutrientes y fertilización.

Por ende, se puede decir que los rollos y los fardos intervienen de manera negativa en la re circulación de los nutrientes en los potreros de manera individual, en los sistemas que se plantean pastoreos rotativos.

Una manera de poder contrarrestar este impacto negativo, es suministrar los rollos que se sacaron de los potreros, de ser posible, dentro del mismo lugar en donde fueron enrollados. De esta manera, los animales mientras que se alimentan del mismo, pueden defecar y orinar en ese lugar, devolviendo en parte esos nutrientes.

En los sistemas de alta carga instantánea y con pastoreos rotativos diarios, donde la parcela está diseñada para que el ganado no esté pastoreando más de un día en el mismo lugar, y en donde los animales se encuentran en una parcela chica, todos juntos, comiendo la pastura, sin seleccionar y teniendo una selectividad nula y defecando y orinando todos en un solo lugar, hace que el impacto animal sea aún mayor, no solo por la devolución de los nutrientes por parte de sus deyecciones, sino que también por el efecto que genera el pisoteo de muchos animales y el periodo largo de descanso que se le da al potrero.

El periodo de descanso es prolongado ya que existen muchas parcelas, y el tiempo que pasa para que los animales peguen la vuelta por todos los potreros y vuelvan a la parcela número uno, es largo, haciendo que el potrero pueda recuperarse correctamente, respetando sus tiempos biológicos y aprovechando los nutrientes que los animales devolvieron al suelo.

Hay situaciones en donde realizar este tipo de laboreos es complicado por diversos motivos, ya sean por limitaciones de los propios planteos  productivos o mismo problemas con la ejecución y  para con el personal en que viva en el mismo campo y esté disponible cien por ciento al sistema de pastoreo rotativo y pueda poner las varillas, tirar el eléctrico, correr las aguadas y así hacer las parcelas diarias para que los animales puedan pastorear de esa manera. 

Si bien el impacto animal demanda que los sistemas sean más intensivos y dependan de mayor trabajo, sin duda vale la pena, impactando directamente en la productividad de la pastura y por consiguiente en la rentabilidad del negocio.

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