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mayo 2022
Home2022mayo
sistemas ganaderos argentinos
Bienestar animal
31 mayo, 2022by Piero Montelli

Importancia de ajustar correctamente la carga animal en los sistemas ganaderos argentinos

Primero que nada lo que se debe tener en cuenta para poder entender el valor de la carga animal es entender que es. Si bien es un concepto muy sencillo, eso no le quita importancia.

La carga animal es la cantidad de animales que se tienen en un establecimiento por unidad de superficie. Por lo general se lo expresa en cantidad de animales por hectárea o también es utilizado el concepto de equivalente vaca por ha.

Equivalente vaca es una unidad que se usa para homogeneizar las categorías a la hora de expresar requerimientos y es lo que necesita una vaca de 400 kg  que está gestando un ternero y con otro al pie, incluyendo el pasto que come ese ternero.

Este número es el que define el potencial productivo del establecimiento.

Cuando se habla del ajuste de la carga animal, se hace referencia a las medidas que uno toma a la largo de la campaña para determinar la cantidad de animales que el campo puede recibir en cada momento del año; ya que por cuestiones naturales, la oferta de pasto no es la misma a lo largo del año.

Amén de los motivos por los cuales uno decide ajustar la carga, cuando hay mas animales de lo que el campo puede soportar, es decir, su capacidad de carga esta sobreestimada, las opciones que uno tiene son, o vender los animales para alivianar la situación, o salir a comprar fardos, rollos o suplemento. Por otro lado, si el campo tiene más oferta de pasto que la demandada por los animales, uno puede salir a comprar o puede guardar todo ese forraje de excedente bajo el formato, por ejemplo, de rollos para los tiempos en donde la curva de oferta y demanda se invierte.

La capacidad de carga es cuantos animales puede recibir ese lote en un momento determinada y fundamentalmente está definida, primero por la oferta de pasto que hay, es decir, cuantos kilos de materia seca hay disponibles y por otro lado, la demanda de los animales y en qué momento en cuanto a sus requerimientos nutricionales se encuentran.

Todos estos conceptos nos hacen pensar que hay una relación inminente entre la planta y el animal a la hora en la que se producen los pastoreos, y se está en lo cierto. Involuntariamente existen efectos de la planta sobre el animal y del animal por sobre la planta cuando los pastoreos ocurren.

Por un lado cuando el animal pastorea tiene un efecto directamente mecánico en la planta, cosechándole las hojas y generándole  cambios estructurales y fisiológicos, distribuye sus semillas, etc.

Por otro lado, la planta genera un efecto en el animal a nivel nutricional e implica una ganancia de peso, el cual está determinado por el tipo y la calidad del pasto.

Siguiendo a linealidad de los conceptos nombrados anteriormente, uno puede entender los efectos que la carga animal, tiene sobre el propio animal. En este aspecto, la carga, afecta directamente al engorde individual de cada animal y en su defecto la cantidad de carne producida por hectárea. Cuanto más alta es la carga, menos va a ser la ganancia de peso por individuo, pero en ciertos niveles, la cantidad de animales va a compensar la individualidad y a nivel global, la producción de carne por hectárea va a ser mayor.

No solo afecta a la ganancia de peso sino que también puede afectar a la calidad del servicio e índices de preñez, condición corporal, etc.

En contra partida a esto, la carga animal también tiene un efecto directo por sobre la planta. Cuantos más animales hay, menos selectividad hay y mas “daño” o mas pisoteo se genera. Este daño no quiere decir que sea algo malo, sino que al revés, le da el estimulo a la planta para que crezca de una manera más fuerte y vigorosa.

El efecto que tiene el pastoreo, la intensidad y la cantidad de animales que están pastoreando, también depende de la época del año y de la especie de la cual se esté trabajando. Hay especies que son mucho más resistentes a pastoreos intensos con alta carga instantánea que otros.

En los campos para determinar la carga que uno va a usar, lo primero que debe saber para poder planificar de una manera correcta y lo más certera posible es conocer cuánto produce el pasto que se tiene en el campo de manera anual y por época. Una vez que sabemos eso, lo cual se conoce como oferta, cruzamos ese dato con la demanda de los animales, que en general se sabe que consumen el 3 % de su peso vivo (siempre hablando del pasto en kilos de materia seca, libre de humedad).

Por ejemplo, si se tiene una pastura que produce 6000 kilos de materia seca por año por hectárea, calculando un índice de cosecha (de eso cuanto puedo llegar a comer y a aprovechar), que en este caso se va a estimar un 60 % de eficiencia de cosecha, con un requerimiento total por año de los animales de 3000 kilos de materia seca.

Quiere decir que se tienen disponibles para esos animales 3600 kilos de materia seca por hectárea. A ese número lo dividimos por lo que nuestros animales necesitan comer, resulta que la carga animal por hectárea optima va a ser de 1,2 animales por hectárea.

Como se dijo anteriormente, por la propia naturaleza del pasto, ese forraje no va a estar distribuido de manera equitativa todos los días y meses del año. Va a haber momentos en donde la oferta es mayor que la demanda, como suele ser en primavera y otoño, que son los picos de producción forrajera, dependiendo de las especies, y otros periodos donde esto se invierte, que suele ser en el verano y en el invierno.

Es por eso que es muy importante ir ajustando la carga animal de manera periódica para sacarle el mayor jugo a los pastos y producir de la manera más eficiente posible.

 

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Entore en vaquillonas
Rodeos de cría
26 mayo, 2022by Piero Montelli

Entore a los quince meses en vaquillonas de los rodeos de cría.

En términos generales en los rodeos de cría, las vaquillonas no solían parir antes de los tres años de edad. La tradición de hacerlo de esta manera, por el simple hecho de que siempre se hizo así, hizo que se deje de lado la posibilidad de preñar a las vaquillonas que tienen un desarrollo precoz. 

A medida que pasaron los años, la genética avanzó e hizo que las vaquillonas tiendan a desarrollarse antes y estén listas para ser preñadas antes de los tres años. Esto hace que la estrategia de entorno cambie respecto a los años anteriores donde la actividad ganadera empezó a lucirse y adoptar técnicas de eficiencia.

La ventaja que se tiene a la hora de preñar una vaquillona lo antes posible, siempre y cuando esté fisiológicamente lista,  es directamente económica, ya que se obtiene un ternero antes de lo planeado y el animal se vuelve más eficiente ya que el alimento que consume en ese periodo lo transforma en ternero y no con el único destino de mantenerse y desarrollarse.

Estos avances genéticos, junto con las buenas prácticas de selección hicieron que se pueda entorar a las vaquillonas antes y que paren el primer ternero a los veinticuatro meses. Años anteriores las vaquillonas eran entoradas a los dos años y parián un poco antes de los tres años, ahora, debido a esto, se las entora a los quince meses, justamente para que llegan a parir a los dos años, ganándole un ternero en su vida útil.

Es por eso que el entore anticipado hace que aumente la eficiencia del rodeo, teniendo animales productivos continuamente, siempre y cuando las condiciones estén dadas para que las vacas estén en óptimas condiciones y sean eficientes en su índice de preñez.

A esta categoría hay que cuidarla especialmente a la hora de tener el primer parto ya que va a determinar buenos o malos partos a futuro. Si uno compara vacas adultas que fueron preñadas a los quince meses y a los veinticuatro meses, bajo las mismas condiciones, no existen diferencias en cuanto a su estado.

En contrapartida a lo que se puede pensar, las vacas que paren antes, porcentualmente tienen mejores partos que las que extienden su período no productivo.  Esto explica porqué las vacas que son entoradas precozmente, a lo largo de su vida útil, son más eficientes que las demás. Las que son entoradas más tarde, son más propensas a parir terneros muertos.

A su vez, esto hace que el rodeo vaya mejorando y queden las terneras que están más desarrolladas y con mejores condiciones en un menor periodo de tiempo.

Cuando una vaquillona es entorada precozmente lo que sucede es que en los partos posteriores su capacidad de generar leche aumenta considerablemente. Esto hace que los terneros de los siguientes partos sean más grandes y en promedio, en su vida útil, destete terneros más pesados que las vaquillonas que fueron preñadas más tarde.

Todas estas cuestiones deben darse si, y sólo si, las vaquillas además de entrar en celo, tienen su ciclo estral de manera normal y sus condiciones fisiológicas estén en concordancia con un animal que está listo para preñarse, gestar, parir y destetar. 

Su condición corporal a la hora de preñarse no solo es importante para que el animal no se estropee a futuro y no alcance su máximo potencial de desarrollo, sino que también es importante para que puedan quedar preñadas al principio de la época de entore y queden como cabeza de parición. De esta manera lo que se va a lograr es que paran antes y tengan mayor tiempo de recupero luego de haber parido, y más posibilidades de acomodarse entre parición y segunda preñez.

Puede suceder que una ternera, con una alimentación regular o relativamente buena, entre en celo, pero que no tenga su ciclo de manera normal, y que por ejemplo, entre en celo cada dos meses. Lo que se debe mirar entonces además de su condición corporal y si entro en celo o no, tan o más importante que el resto de las cuestiones, es el correcto ciclado y que entre en celo de manera regular, para que, si no se preño en el primer celo, pueda hacerlo en el segundo lo antes posible y no quede como cola de parición. 

Lo que va a suceder si esto pasa, es que, al contrario de lo anterior, la vaquillona va a tener muy poco tiempo para recuperarse después del parto para volver a ser preñada.

Existe una relación entre el peso promedio de las vaquillonas al comienzo del entore con respecto al porcentaje de parición. Si bien se tienden a entorar en primavera, cuando los pastos abundan no solo en cantidad sino que también en cantidad, y ahí existe una ganancia de peso considerable, no llega a empatar la situación de buen peso al momento de entore.

Puede llegar a ser hasta más de un 5 % la diferencia del porcentaje de parición de vaquillonas con un buen peso a la hora de ser montadas respecto a las que tenían un peso menor a la hora de ser entorada y luego recuperaron.

Lo que se suele hacer para lograr todas estas cuestiones y que las vaquillonas queden efectivamente preñadas al principio y sean cabeza de parición y no cola de parición, es hacer un manejo especial con este rodeo y manejarlo aparte de las vacas adultas, para que si,  luego de haber parido al primer ternero, entren en el rodeo de vacas.

Se debe estar muy atento en los periodos de parición de este rodeo, no solo porque es el primer parto y pueden llegar a tener dificultades, sino que también porque al parir antes, coincide la época de parición con la época en donde el pasto no es el de mejor calidad y escasea en cantidad.

Esto es importante ya que las caídas de peso en el post parto en animales jóvenes afectan a la fertilidad en el siguiente servicio.

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Gatton Panic, gramínea perenne
Pasturas
24 mayo, 2022by Piero Montelli

Gatton Panic, una pastura megatermica que acompaña al productor ganadero

El Gatton Panic es una gramínea perenne, que crece en zonas donde las temperaturas son muy altas y con periodos cálidos alargados. Es por eso que se la considera como una pastura mega térmica.

Si bien es una especie que se adapta sin ningún tipo de problema a cualquier suelo, es necesario que tenga una textura liviana para poder hacer una correcta exploración con sus raíces.

Por este motivo, no es conveniente sembrarla en suelos donde predomina la arcilla. Si bien crece en zonas donde las lluvias son abundantes, tiene la capacidad de soportar periodos de sequía considerables, que repercuten directamente en su productividad. A pesar de esta tolerancia a las grandes lluvias, lo que no tolera son grandes períodos de anegamiento.

Tiene la capacidad de crecer de manera correcta por debajo de los árboles, aun pudiendo, por una cuestión de temperatura y microclima que se genera allí, estar verde en otoños prolongados o primaveras tempranas.

Para su siembra la mejor época para hacerlo es en la primavera, anticipándose a los primeros aguaceros.

Como es una planta de zonas calurosas, se debe tener en cuenta y conocer cómo viene el año, para que no se encuentre en el mismo momento donde los calores aprietan, el estadio de plántula, ya que podrían marchitarse muy fácilmente.

La profundidad de siembra debe ser la mínima, tratando de que la semilla esté arriba, y se debe tener en cuenta que tiene una emergencia dispareja; no todas las plántulas brotan en el mismo momento.

El primer año, para que la planta se pueda arraigar bien y echar raíces, es recomendable que los pastoreos no sean tan intensos. Tiene la ventaja de ser una planta con una alta capacidad de resiembra.

Con respecto a la maquinaria para su siembra, no es necesario una máquina en particular y puede hacerse sin problema con cualquier sistema de siembra.

La densidad de siembra es de entre 5 y 7 kilos de semillas por hectárea, siempre y cuando sean de buena calidad y con buena viabilidad. 

Se recomienda sembrar semillas que se cosecharon el año anterior. Esto se debe a que la semilla cuando está recién cosechada, tienen un poder germinativo bajo por que se encuentra en una suerte de periodo de dormición. A medida que pasan los meses, la semilla se va “despertando” y está lista para ser sembrada y que germine con éxito.

Existen varias maneras o métodos para poder determinar la calidad de la semilla. Para conocer la viabilidad de las semillas, esto quiere decir cuántas semillas están vivas o en condiciones de germinar a la hora de ser sembrar, se hace el test de tetrazolium.

Otra de las cuestiones a tener en cuenta a la hora de evaluar la semilla es conocer su poder germinativo. 

Al igual que en otras gramíneas mega térmicas una manera de poder determinar la calidad es comparar el número de plántulas normales por cada kilo de semillas.

Para hacer esta prueba lo que se hace es agarrar una muestra de un peso conocido, y hacerlas germinar en papel húmedo con Ácido Giberélico, expuestas a la luz y a temperaturas que ronden entre los 20 y 30 grados centígrados. Después de 21 días lo que se hace es contar la cantidad de plántulas que germinaron de manera normal y luego, por medio de la regla de tres simple, se expresa el resultado en kilos.

Como toda mega térmica, en comparación con las pasturas templadas, tienen la característica de generar mucha biomasa. Si bien la productividad está atada a las condiciones tanto ambientales como de manejo, son pasturas que pueden llegar a producir hasta diez mil kilos de materia seca por hectárea.

Como se comentaba anteriormente, la productividad no solo depende de las condiciones climáticas sino que también del manejo que uno le dé. Si las cuestiones ambientales, principalmente las precipitaciones y las temperaturas son favorables, es una pastura a la cual se le pueden llegar a sacar hasta cuatro pastoreos por año.

La calidad de la hoja a la hora de ser comida depende mucho de cuando es pastoreada y que periodos de descanso se tuvo entre pastoreo y pastoreo.

Los rebrotes primaverales son los de mayor calidad, con un contenido de proteína bruta mucho mayor que en el resto del año y con una alta digestibilidad.

Cuando el periodo entre pastoreo y pastoreo es muy largo, la planta tiende a ensañarse, lignificarse y perder palatabilidad, como así la digestibilidad y el porcentaje de proteína bruta tienden a bajar.

Es una especie que tiene su período explosivo de crecimiento muy marcado, donde las vueltas de pastoreo se deben hacer de manera rápida para que no suceda lo mencionado anteriormente y se la pueda aprovechar de la mejor manera. Este es uno de los motivos también por el cual se la debe manejar en esa época con mucha carga animal por hectárea, teniendo excelentes resultados desde el punto de vista nutricional.

Lo que se debe lograr en estos casos es que la planta se quede en estado vegetativo el mayor tiempo posible para que justamente no se pase, ya que bajo estas condiciones los animales pueden llegar a convertir el pasto de una manera muy eficiente y llegar a engordar hasta un kilo por día sin necesidad de ningún otro suplemento.

En pie es la mejor manera de aprovecharlo al Gatton Panic ya que si uno lo compara con el diferido, las diferencias respecto a la proteína bruta y a la digestibilidad son notables. De todas maneras suministrar de manera diferida es una buena alternativa y no se la deja de lado como tal por el simple motivo de que en pie sea mejor.

Por todas las cuestiones nombradas anteriormente, de su potencialidad respecto a la capacidad que tiene de producir muchos kilos de materia seca por hectárea, y además que esos kilos de materia seca tengan una alta calidad de conversión y poder llegar a obtener excelentes resultados de engorde por individuo, es que esta mega térmica es una gran aliada para el productor ganadero argentino de las zonas cálidas.

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ADPV ,aumento diario de peso vivo
Bienestar animal
19 mayo, 2022by Piero Montelli

Aumento diario del peso vivo como indicador a conocer para poder analizar nuestra producción.

Para poder lograr una mejora en nuestra producción es clave medir ciertos parámetros y llevar algunos datos bien controlados con el fin de poder encontrar los puntos flojos de nuestra producción y poder mejorarlos.

En el caso de los feedlots alguno de los parámetros o indicadores más importantes son el IC (índice de conversión) y ADPV (aumento diario de peso vivo). El índice de conversión es con cuánto alimento estoy produciendo un kg de carne, mientras que el ADPV, como su nombre lo indica, es cuantos kg engorda cada uno de los animales diariamente.

Es importante para poder determinar estos parámetros ser riguroso en la toma de datos, pesajes continuos de los animales y un control del alimento que se le está suministrando.

Aumento diario del peso vivo

Lo primero que se debe hacer cuando los animales entran a un establecimiento es pesarlos para conocer en qué estado está la tropa y así mismo saber a futuro su progreso.

Los animales cuando pasan de comer pasto a entrar a los corrales, deben tener un periodo de acostumbramiento por el cambio de dieta. Para conocer el peso inicial y hacer el análisis correspondiente, uno puede tomar el peso efectivamente cuando entran al establecimiento o pesar luego del periodo de acostumbramiento, y tomar ese valor como día cero.

Este periodo de acostumbramiento, en términos generales, depende del tipo de animal, peso, edad, etc. es de dos semanas aproximadamente. Se entiende que a partir de ahí empieza la etapa efectiva de engorde.

Esta distinción se hace ya que lo que puede suceder a futuro a la hora de hacer análisis, es atribuirle respuestas no representativas al comportamiento de la hacienda.

Lo ideal para poder hacer los análisis de la manera más certera posible es dejar de lado el periodo de acostumbramiento y hacer los cálculos post acostumbramiento.

Esto no quiere decir que el peso a la hora de entrar al establecimiento no sea importante y deba descartarse. Es un dato que sirve para poder hacer cálculos globales y conocer los resultados al final del ciclo.

El pesar a los animales hay que hacerlo a primera hora del día antes de la comida, sin cambiarle la dieta diaria al animal, como si fuese un día normal. Se debe evitar que la hacienda se quede mucho tiempo en los corrales.

El peso vivo al final es cuando los animales son sacados de los corrales y se los destina hacia otro lado o mismo a la venta, pero dando por terminado el periodo productivo en ese corral de análisis.

El peso final tiene un factor de corrección que se da por el desbaste y se debe tener en cuenta el tiempo que paso entre la última vez que comieron, más dos horas, y el momento en el cual se pesaron.

Existe una tabla donde dependiendo el tiempo que transcurrió, en función de lo nombrado anteriormente, varía el porcentaje de desbaste.

Si pasaron:

  • Menos de cuatro horas el % es 7.
  • De cuatro a ocho horas el % es 5.
  • De ocho a dieciséis horas el % es 3.
  • De dieciséis a veinticuatro horas el % es 2.
  • Más de veinticuatro horas, no se toma desbaste.

Por ejemplo, si los animales que vamos a pesar, comieron por última vez a las 15 hs y la pesada se hace al otro día a la mañana a las 10 hs de la mañana, el tiempo que pasó desde la última vez que comieron hasta que los pesamos, más dos horas, es de 17 horas.

Si nos fijamos en la tabla, vamos a tener que restarle al peso final, por desbaste, un 2 %.

Siempre es bueno y no está de más, para poder conocer llegado el caso ciertas diferencias, tener claro el peso de los animales cuando salen del campo y el peso del frigorífico.

Llegado el caso que no se haya hecho todo lo nombrado anteriormente de anotar los pesos, lo que se puede hacer para poder ver donde uno está parado a grandes rasgos, es hacer el análisis sobre los pesos de compra y los pesos de venta.

El tiempo que los animales están en el corral comiendo, se lo conoce como el periodo de engorde.La duración media del encierre son todos los días que estuvieron los animales desde que entraron hasta que salieron, incluyendo el periodo de acostumbramiento.

Los resultados globales de la gestión se hacen sobre este periodo, donde se puede conocer el aumento diario del peso vivo ponderado de cada animal, pero no hacer un análisis riguroso de eficiencia de conversión o aspectos que tengan que ver directamente con la dieta.

Si uno efectivamente quiere hacer un análisis de las características de la dieta y conocer el aumento de peso dado por esa dieta, debe hacerlo descartando el periodo de acostumbramiento para no atribuir errores que no son propios de la dieta sino más bien del metabolismo de la hacienda.

Se debe tratar de que el tiempo entre pesada y pesada para conocer la evolución de peso de los animales no sea menor a los treinta días. Intervalos de tiempo muy cortos pueden ser poco representativos ya que los cambios no son de un día para el otro.

Cuando se hace la pesada se puede o bien pesar toda la tropa, o agarrar algunos animales a modo de muestreo y tomarlos como representativos del lote. Si se elige hacerlo de esta manera, por lo menos el “n” de animales no debe ser menor al 15 % de la totalidad para que pueda ser representativo.

Por ejemplo, si el lote completo es de cien animales y no queremos pasarlos a todos, para poder atribuirle el peso de muestreo a toda la tropa, debemos pesar por lo menos quince animales.

Si las pesadas son individuales lo que se debe hacer es caravaneros y anotar el peso de ese animal, con su respectivo número de caravana para poder conocer a pesadas futuras la evolución, como un dato más para poder hacer un análisis llegado el caso.

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IC (índice de conversión) y ADPV (aumento diario de peso vivo)
Bienestar animal
17 mayo, 2022by Piero Montelli

Aumento diario del peso vivo como indicador a conocer para poder analizar nuestra producción.

Para poder lograr una mejora en nuestra producción es clave medir ciertos parámetros y llevar algunos datos bien controlados con el fin de poder encontrar los puntos flojos de nuestra producción y poder mejorarlos.

En el caso de los feedlots alguno de los parámetros o indicadores más importantes son el IC (índice de conversión) y ADPV (aumento diario de peso vivo). El índice de conversión es con cuánto alimento estoy produciendo un kg de carne, mientras que el ADPV, como su nombre lo indica, es cuantos kg engorda cada uno de los animales diariamente.

Es importante para poder determinar estos parámetros ser riguroso en la toma de datos, pesajes continuos de los animales y un control del alimento que se le está suministrando.

Aumento diario del peso vivo

Lo primero que se debe hacer cuando los animales entran a un establecimiento es pesarlos para conocer en qué estado está la tropa y así mismo saber a futuro su progreso.

Los animales cuando pasan de comer pasto a entrar a los corrales, deben tener un periodo de acostumbramiento por el cambio de dieta. Para conocer el peso inicial y hacer el análisis correspondiente, uno puede tomar el peso efectivamente cuando entran al establecimiento o pesar luego del periodo de acostumbramiento, y tomar ese valor como día cero.

Este periodo de acostumbramiento, en términos generales, depende del tipo de animal, peso, edad, etc. es de dos semanas aproximadamente. Se entiende que a partir de ahí empieza la etapa efectiva de engorde.

Esta distinción se hace ya que lo que puede suceder a futuro a la hora de hacer análisis, es atribuirle respuestas no representativas al comportamiento de la hacienda.

Lo ideal para poder hacer los análisis de la manera más certera posible es dejar de lado el periodo de acostumbramiento y hacer los cálculos post acostumbramiento.

Esto no quiere decir que el peso a la hora de entrar al establecimiento no sea importante y deba descartarse. Es un dato que sirve para poder hacer cálculos globales y conocer los resultados al final del ciclo.

El pesar a los animales hay que hacerlo a primera hora del día antes de la comida, sin cambiarle la dieta diaria al animal, como si fuese un día normal. Se debe evitar que la hacienda se quede mucho tiempo en los corrales.

El peso vivo al final es cuando los animales son sacados de los corrales y se los destina hacia otro lado o mismo a la venta, pero dando por terminado el periodo productivo en ese corral de análisis.

El peso final tiene un factor de corrección que se da por el desbaste y se debe tener en cuenta el tiempo que paso entre la última vez que comieron, más dos horas, y el momento en el cual se pesaron.

Existe una tabla donde dependiendo el tiempo que transcurrió, en función de lo nombrado anteriormente, varía el porcentaje de desbaste.

Si pasaron:

  • Menos de cuatro horas el % es 7.
  • De cuatro a ocho horas el % es 5.
  • De ocho a dieciséis horas el % es 3.
  • De dieciséis a veinticuatro horas el % es 2.
  • Más de veinticuatro horas, no se toma desbaste.

Por ejemplo, si los animales que vamos a pesar, comieron por última vez a las 15 hs y la pesada se hace al otro día a la mañana a las 10 hs de la mañana, el tiempo que paso desde la última vez que comieron hasta que los pesamos, mas dos horas, es de 17 horas.

Si nos fijamos en la tabla, vamos a tener que restarle al peso final, por desbaste, un 2 %.

Siempre es bueno y no está de más, para poder conocer llegado el caso ciertas diferencias, tener claro el peso de los animales cuando salen del campo y el peso del frigorífico.

Llegado el caso que no se haya hecho todo lo nombrado anteriormente de anotar los pesos, lo que se puede hacer para poder ver donde uno está parado a grandes rasgos, es hacer el análisis sobre los pesos de compra y los pesos de venta.

El tiempo que los animales están en el corral comiendo, se lo conoce como el periodo de engorde.La duración media del encierre son todos los días que estuvieron los animales desde que entraron hasta que salieron, incluyendo el periodo de acostumbramiento.

Los resultados globales de la gestión se hacen sobre este periodo, donde se puede conocer el aumento diario del peso vivo ponderado de cada animal, pero no hacer un análisis riguroso de eficiencia de conversión o aspectos que tengan que ver directamente con la dieta.

Si uno efectivamente quiere hacer un análisis de las características de la dieta y conocer el aumento de peso dado por esa dieta, debe hacerlo descartando el periodo de acostumbramiento para no atribuir errores que no son propios de la dieta sino más bien del metabolismo de la hacienda.

Se debe tratar de que el tiempo entre pesada y pesada para conocer la evolución de peso de los animales no sea menor a los treinta días. Intervalos de tiempo muy cortos pueden ser poco representativos ya que los cambios no son de un día para el otro.

Cuando se hace la pesada se puede o bien pesar toda la tropa, o agarrar algunos animales a modo de muestreo y tomarlos como representativos del lote. Si se elige hacerlo de esta manera, por lo menos el “n” de animales no debe ser menor al 15 % de la totalidad para que pueda ser representativo.

Por ejemplo, si el lote completo es de cien animales y no queremos pasarlos a todos, para poder atribuirle el peso de muestreo a toda la tropa, debemos pesar por lo menos quince animales.

Si las pesadas son individuales lo que se debe hacer es caravaneros y anotar el peso de ese animal, con su respectivo número de caravana para poder conocer a pesadas futuras la evolución, como un dato más para poder hacer un análisis llegado el caso.

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Los aplomos en ganaderia
Bienestar animal
13 mayo, 2022by Piero Montelli

Los Aplomos y su disposición adecuada para los miembros de los bovinos.

Los aplomos son la disposición adecuada de los miembros de los bovinos, asegurando mantener el cuerpo del animal para que pueda moverse con libertad y con el mínimo esfuerzo. A la vista, es la forma anatómica, que hace que el animal sea funcional y eficiente a la hora de hacer los movimientos para trasladarse, crecer y reproducirse; sin sobre exigir las articulaciones y huesos.

Prestarle atención a estas cuestiones es muy importante. Si bien en los bovinos no es tan exigente como en el caso de los equinos, que la producción esta inclinada a cuestiones más bien funcionales de exigencias físicas; observar los aplomos del rodeo es clave para lograr un rodeo que sea funcional a largo plazo.

En otros países del mundo, en donde las extensiones son mas chicas y lo animales no están expuestos a grandes distancias, los aplomos son rasgos que no se toman como algo crucial a la hora de seleccionar el rodeo, como si lo es en Argentina; debido al tamaño de sus campos y la extensividad de sus producciones.

A priori un puede decir si los aplomos son buenos si la dirección de sus extremidades, analizadas individualmente y en conjunto, entran dentro de los estándares de normalidad y el animal puede moverse sin ningún problema aun en condiciones desfavorables.

Por el contrario, un animal con aplomos malos es cuando los miembros no están alineados, haciéndole difícil o con un esfuerzo más de lo debido, el moverse de un lado a otro, generando problemas productivos y sanitarios.

Para poder hacer estas observaciones lo que se hace es imaginarse líneas, en los miembros posteriores y anteriores para poder analizar al animal de frente, de atrás y de perfil.

El animal tiene que estar con una postura correcta, bien apoyado en sus dos manos y dos patas, erguido pero respetando su postura natural. La primera observación se hace con el animal quieto, estático, y luego se lo hace caminar para poder ver los defectos, al caminar y al trotar.

Miembros anteriores

1) De perfil: para analizar este plano desde el encuentro, o la cruz, se tira una línea hacia abajo, cayendo esta a cinco centímetros adelante de la pezuña.

Las irregularidades que se pueden ver es que el animal este plantado de adelante, remetido de adelante, corvo o trascorvo.

  • Plantado de adelante: es cuando en esa línea imaginaria, uno la “tira” hacia abajo, y la pezuña esta adelante de esa misma línea.
  • Remetido de adelante: las manos están inclinadas de manera excesiva hacia atrás.
  • Corvo se dice cuando al ver la rodilla, se parece a una “C” y la mano no se la ve totalmente recta.

Por el contrario, trascorvo es cuando la mano se la ve como una “C” levemente invertida

2) De frente: lo que hay que hacer es que esa línea imaginaria corte a la mitad una de las manos del animal, siendo esta línea perpendicular al suelo.

Si hay defectos, estos puede ser, que sea cerrado de adelante, abierto de adelante, cerrado de rodillas, hueco de rodillas, patizambo o zambo.

  • Cerrado de adelante: es cuando, respecto a la línea, el nudo y la corona están por dentro, a diferencia de abierto de adelante, que el nudo y la corona están por fuera de la línea.
  • Hueco de rodillas: la rodilla está lejos de la mitad del tórax.
  • Patizambo: las rodillas tienden a ir hacia adentro, como formando una “X”.
  • Zambo: las rodillas se escapan hacia afuero, formando una suerte de “0”.

Miembros posteriores

1) De perfil: en este caso lo que se hace para su análisis es tirar una línea hacia abajo desde donde termina el lomo y que pasa por detrás del garrón unos cuatro centímetros y otra línea imaginaria que divide a la pierna, desde la nalga, en dos.

Los defectos que se pueden encontrar son que este remetido de atrás, plantados de atrás, garrón acodado o garrón recto.

  • Remetido de atrás es cuando la pata se aleja de la línea y el garrón tiende a meterse hacia adentro.
  • Plantado de atrás: el garrón  esta salido para afuera y sobrepasando la línea, alejándose del centro del animal.
  • Garrón acodado: el ángulo del garrón es exagerado.
  • Garrón recto: a diferencia del anterior el ángulo del garrón es mayor, y es el que más se mira en los toros, ya que este defecto puede tener incidencia a la hora de subir a la vaca durante el servicio.

3) De atrás: se tira una línea que divide a la pierna en dos partes iguales.

En este caso, las anomalías que se pueden llegar a ver son que este abierto de atrás, cerrado de atrás, abierto de garrones, cerrado de garrones, patizambo o zambo.

  • Abierto de atrás es cuando la pierna se encuentra hacia afuera de la línea perpendicular imaginaria, a diferencia de cerrado de atrás en donde la pierna está del lado de adentro de la línea.
  • Abierto de garrones: la punta del ángulo de quiebre de los garrones apunta y tiende a irse hacia afuera.
  • Cerrado de garrones: pasa lo contrario que la anterior y tiene la misma importancia que los defectos de garrón recto a la hora de montar a la vaca en época de servicio.
  • Patizambo: al igual que en el caso de los miembros anteriores, es cuando los garrones tienden a ir hacia adentro formando una “X” desde atrás.
  • Zambo: por el contrario, los garrones van hacia afuera formando un “0”.

Pezuñas

Es la parte más importante en la conformación de la vaca si se habla de la parte motora. Las deformaciones que tienen que ver con este punto tienen un alto poder de heredabilidad genética, es por eso que se debe tener en cuenta estas cuestiones en los bovinos jóvenes, ya que esta parte tiene que ser perfecta para evitar problemas a futuro. Un error en este punto, es trasladado a todas la partes del cuerpo.

Mismo la predisposición de las pezuñas a las enfermedades es algo a tener en cuenta, ya que suelen ser muy común en algunos animales y traen aparejadas rengueras que atentan con la eficiencia del animal.

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Pasturas
10 mayo, 2022by Piero Montelli

Manejo de pasturas

Si se habla de asuntos importantes en lo que respecta a la ganadería, el uso del pasto es un tema que no puede quedar afuera. Primero que nada hay que tener en cuenta que el pasto es uno de los recursos más importantes que tiene el ganadero para alimentar a sus animales y mejorar la rentabilidad de su negocio.

El manejo adecuado de las pasturas tiene que estar enfocado en ciertos objetivos:

  • Producir la mayor cantidad y calidad de pasto posible sin deteriorar su permanencia
  • Lograr la máxima perdurabilidad
  • Conservar las especies claves, no degradarla y lograr un equilibrio entre las especies
  • Generar en los periodos de máxima producción, un buen excedente para aprovecharlo en los periodos de escasez.

Hay tantas formas de manejar el pasto como productores, no hay una receta lineal que un ganadero pueda seguir. Los ambientes son diferentes como también lo son los suelos, los objetivos, y las posibilidades de cada uno de los productores.

Uno de los factores claves es el cómo se pastorea.

No solo se debe tener en cuenta cada cuanto es cosechada, sino que también con que intensidad se la come en cada pastoreo. Estas dos variables tienen un efecto directo en la perdurabilidad de la pastura.

La intensidad y la periodicidad depende no solo de la especie sino también de la época en la que se le este entrando a comer.

El pastoreo continuo es aquel tipo de pastoreo que se lo deja al animal en el lote de manera permanente, sin cambiarlo de lugar. Esto hace que los animales seleccionen las especies más palatales y que más les gusta, teniendo la posibilidad también de comer su rebrote. Esto con el paso del tiempo tiene un efecto negativo sobre la pastura, haciendo que perduren las especies que menos deseamos y que desaparezcan las que queremos producir, ya que las vacas, al haberla sobre pastoreado hacen que no tengan la posibilidad de perdurar.

Por lo contrario al pastoreo continuo, existe lo que se conoce como pastoreo rotativo. Básicamente es rotar a los animales de los lotes para que, a diferencia del pastoreo continuo, no puedan seleccionar, comerse los brotes y extinguir a las plantas deseadas y además, para que tenga el descanso suficiente para crecer, generar reservas y poder volver a ser pastoreada.

El tema de las malezas es algo que no afecta tanto a los sistemas pastoriles como si a las producciones de grano. Se entiende como maleza a toda planta que crece y compite con los pastos que nosotros estamos buscando producir.  En ganadería, a diferencia de la agricultura, se tiene la posibilidad de  combatirlas con un buen manejo de los animales, sin necesariamente tener que aplicar un producto químico. Las altas cargas hacen que no haya una selectividad y que los animales además de comerse la pastura, también se coman a la maleza. En algunos casos, cuando el pasto vuelve a crecer le gana a la maleza y la tapa, sin darle la posibilidad de fotosintetizar y por ende poder desarrollarse.

Otra ventaja que se tiene a la hora de manejar las pasturas, si uno lo compara con la agricultura, es lo que genera el efecto animal.

Los animales al pisotear el pasto, cortarlo con los dientes, orinar y defecar, tienen un efecto positivo por sobre la pastura, devolviéndole parte de los nutrientes que exporto cuando cosechó ese pasto. Algo similar a la agricultura y la exportación de los nutrientes sucede cuando se hacen rollos o fardos; llevando todos esos elementos a otra parte del campo.

Hay que tener en cuenta esto ya que lo que devuelven los animales al campo cuando pastorean es algo a considerar, se estima que se pueden llegar a devolver un 80 % de los nutrientes que fueron ingeridos. Cuando hablamos de pasturas, podemos hablar de pasturas puras o pasturas consorciadas. Las pasturas puras son aquellas que están compuestas por una sola especie mientras que las otras, tiene dos o más especies en paralelo. Si bien puede existir una competencia entre las especies de una pastura polifítica, por lo general se genera una simbiosis. Estas pasturas están compuestas por gramíneas y leguminosas, cada una cumpliendo un rol específico. 

Las leguminosas tienen la capacidad de tomar nitrógeno atmosférico e incorporar al suelo para que sea utilizado por las gramíneas y a su vez le aportan una buena cantidad de proteína a la dieta balanceándose con la fibra aportada por parte de las gramíneas. Un tema importante en el manejo de este tipo de pasturas es la competencia por la luz. La estructura y tipo de crecimiento de la especie es la que va a determinar la capacidad de ahogo que tiene para con las demás plantas.

La disponibilidad de nutrientes también determina la coexistencia entre gramíneas y leguminosas.

Cuando los niveles de nitrógeno en el suelo están por debajo de la media, la situación es favorable para el crecimiento de las leguminosas; cuando este nutriente se equilibra, hay lugar para el crecimiento de las gramíneas, que gracias a su crecimiento más bien erecto, encuentran su lugar para expresarse. Lo mismo sucede cuando los niveles de fosfato son bajos. Una vez que mejoran los niveles de nitrógeno y fosfatos, se dan las condiciones para que aparezcan las gramíneas.  Es por eso que es importante en suelos pobres, promover el crecimiento de las leguminosas y cuidar el tapiz de gramíneas, para que cuando las leguminosas hayan cumplido su rol de darle las condiciones a las gramíneas, estas estén en condiciones de aparecer.

Las pasturas tienen sus picos productivos en los periodos primaverales y otoñales. Estas son las épocas en donde uno debe hacer el mejor manejo posible para sacarle el jugo a sus pastos y generar reservas. En los periodos de invernales y estivales, en donde las pasturas no producen, o producen poco, se utilizan lo que se llaman verdeos de invierno y de verano. Estos verdeos, son cultivos anuales y se usan como estrategia para alimentar a la hacienda durante estos periodos y poder darle lugar a recupero a las pasturas.

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Rodeos de cría
5 mayo, 2022by Piero Montelli

Rodeos de Cría en el otoño

El periodo otoñal es un momento muy importante de decisiones en el manejo de los rodeos de cría. 

Esta estación, es la que le antecede al invierno, momento en donde los animales sufren o pueden sufrir pérdida de condición corporal, básicamente porque los pastos en este periodo no abundan, sus requerimientos nutricionales son altos y a su vez, el frío hace que gasten mucha energía en mantener su temperatura corporal.

Los picos de producción de pasto se dan en otoño y en primavera, y es fundamental aprovechar lo máximo posible este recurso para que las vacas entren con una buena condición corporal al invierno y puedan llegar a la primavera en óptimas condiciones para tener un buen parto y estar preparadas para el siguiente entore.

El otoño es una buena estación para poder observar a los animales y reordenar los rodeos, para manejarlos de la manera más homogénea posible según sus requerimientos y su estado corporal.

Una de las tareas claves que se hacen es el destete. El destete es el trabajo que consiste en separar los terneros de las vacas, dejar de mamar y empezar con su dieta 100% pastoril. Esto lo que genera también es que la vaca se aliviane, entendiendo que para esta época además de estar generando leche para el ternero que se va a destetar, la vaca está gestando otro. 

Un destete temprano ayuda a que la vaca se libere y recupere su condición corporal lo antes posible. Los nutrientes y esfuerzos que se usaban para producir leche son destinados a la reserva corporal de la vaca y a la gestación del ternero, reduciendo sus necesidades.

Hay que tener en cuenta que esto hace que los animales tengan cierto estrés y puedan generar en una primera etapa, una pérdida de peso que luego la recupera, pero si se hace muy cerca del invierno, la recuperación es mucho más difícil. Por lo general los destetes se hacen entre Marzo y Abril para poder tener una buena ventana hacia el invierno.

Es importante que los terneros recién destetados dispongan de buen pasto para poder continuar con su correcto desarrollo. 

Otra medida que se toma es hacer un diagnóstico de gestación, para poder determinar que vacas están preñadas y cuáles no. Es lógico que las vacas que sí lo están deban ser atendidas con mayor prioridad. Primero porque son los animales que nos van a dar un ternero que es el objetivo final de nuestra producción, y por otro lado, porque el requerimiento nutricional debido a esto es mucho mayor que una vaca vacía.

Cuanto antes podamos determinar esto, más tiempo vamos a tener para darle prioridad a las vacas que están gestando.

El bloqueo y la condición corporal de los animales es otra cuestión a mirar en esta época. El bloqueo consiste en mirar los dientes al animal para poder determinar su edad o su capacidad de poder alimentarse. Una vaca con los dientes muy gastados, no puede comer lo suficiente, por ende no puede engordar lo necesario y se corre el riesgo de que no entre en celo, no quede preñada, o no guste al ternero como corresponde.

Las vacas que se consideran que no van más debido a su dentadura y edad, se las llama CUT; cría del último ternero. Estas vacas van a ser la última vez que sean entoradas.

La condición corporal es un método de evaluación del estado de reserva de grasa y músculo de los animales por medio de la observación visual.

Una vez que se hizo el destete, el diagnóstico de gestación, el bloqueo y la observación del estado corporal, el ganadero está en condiciones de re-ordenar su rodeo y poder agruparlos para poder satisfacer los requerimientos de manera adecuada de cada uno de ellos.

A grande rasgos se pueden dividir en los siguientes rodeos:

-Vacas Vacías

-Vaquillonas preñadas

-Vacas preñadas temprano

-Vacas preñadas más tarde

-Terneros y terneras recién destetados

El primer grupo, si uno opta por tenerlos en el campo y no venderlos, es el que va a ir a los campos de menor calidad, ya que al no estar gestando no tienen un alto requerimiento nutricional.

Las vaquillonas al ser animales que todavía no crecieron del todo o desarrollaron su crecimiento de manera completa, hay que darles especial atención y proporcionarle los lotes con la mejor calidad de pasto. Hay que estar muy atentos a esto ya que en esta categoría la probabilidad de error en el segundo entore es muy alta. Esto se debe a que, al tener requerimientos tan altos (el de ella y el del ternero) llegan a la primavera una condición corporal mala como para tener altas probabilidades de preñez.

Con respecto a las vacas,  a diferencia de las vaquillonas, si bien es muy importante que tengan un buen estado, se supone que si ya quedaron preñadas, gestaron al ternero, lo parieron, lo destetaron y volvieron a quedar preñadas, no deberían tener problemas.

Si la vaca quedó preñada de manera temprana, quiere decir que va a parir temprano y que no va a poder acomodar su condición corporal en primavera, ya que va a estar dándole de mamar al ternero, lo cual hace que deban entrar al invierno con una mejor condición corporal.

Las vacas que quedaron preñadas tarde, son animales que en el invierno no van a tener grandes necesidades ya que el tamaño del ternero que está gestando es menor en esta época que el que está gestando la vaca de preñez temprana.

Los terneros y las terneras recién destetados, al principio van a bajar de peso debido al estrés y al cambio de la dieta. Una vez acostumbrados a tener una dieta cien por ciento a base pastoril, recuperan su estado y evolucionan en cuanto a su crecimiento de manera normal.

Es notable la importancia de manejar diferentes rodeos según las necesidades de cada uno de ellos para poder optimizar el uso de los recursos y lograr la mayor cantidad de terneros posibles.

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Rodeos de cría
3 mayo, 2022by Piero Montelli

Preñez, parición, destete: algunos cálculos en rodeos de cría

Primero que nada lo que tenemos que tener en cuenta y bien claro es el objetivo de nuestro negocio. En el caso de la ganadería de cría, la clave está en generar la mayor cantidad de terneros, con la mayor carga animal por hectárea posible y al menor costo.

Porcentaje de preñez

El porcentaje de preñez es el número que nos indica que cantidad de vacas fueron preñadas, y nos sirve para saber a priori el número potencial de terneros que podemos llegar a lograr al final del ciclo.

Para saber que vacas están preñadas lo que se hace es el “tacto”. Consiste en una técnica donde, por lo general el veterinario, en un trabajo de manga le introduce la mano en el año de la vaca para poder tocar al ternero, si es que lo tiene y así determinar si está vacía o no.

El cálculo se realiza dividiendo la cantidad de vacas que efectivamente están preñadas por el total de las vacas que fueron entorpecidas, multiplicado por cien. Es decir si tengo un rodeo de 200 vacas y al tacto, 180 están preñadas, quiere decir que tuve un 90% de preñez. No se debe confundir el porcentaje de preñez con terneros destetados. Los terneros destetados son aquellos que fueron paridos y criados.

Un indicador muy importante es la merma a la preñez, ya que es una de las mayores causas en la diferencia que hay entre los terneros que fueron destetados y logrados y las vacas preñadas. Se calcula  dividiendo la diferencia que hay entre las vacas que fueron enterradas y las vacas que están preñadas, por las vacas entornadas, multiplicando por 100.

Siguiendo el ejemplo anterior, el porcentaje de pérdida a la preñez en ese caso sería del 10 %.(((200-180)/200) * 100).

Porcentaje de parición

Es el indicador que sirve para conocer y hacer algún análisis llegado el caso, de los eventos que sucedieron durante la gestación del ternero.  Se puede calcular, sobre el número del total de vacas que fueron preñadas o del total de las vacas entoradas. El % sobre las vacas preñadas se calcula dividiendo las vacas paridas por el total de las vacas entoradas, multiplicado por 100. Si de esas 180 vacas que determinamos que estaban preñadas, paren 170, nuestro % de parición sobre las vacas preñadas es del 94,4% ((170/180) * 100).  Sobre las vacas entoradas  se calcula dividiendo el total de las vacas paridas, por las vacas entoradas y a eso multiplicarlo por 100.

Siguiendo el ejemplo anterior, podemos decir que nuestro porcentaje de parición sobre vacas entoradas es del 85 % ((170/200) * 100).

Porcentaje de destete

Es el indicador que más importa en esta actividad y son los terneros que finalmente se logran. Es el valor que mide la productividad del rodeo de cría, a diferencia de los nombrados anteriormente. Al igual que el indicador anterior, uno puede determinar el % de destete sobre el total de las vacas entoradas, de las vacas preñadas o de las vacas paridas. El % de destete sobre las vacas entorpadas se calcula dividiendo los terneros destetados, por la totalidad de las vacas y  multiplicado por 100. Si de esas 170 vacas que parieron, destetamos 165 terneros, el % de destete en este caso es del 82,5 % ((165/200) * 100). Sobre las vacas paridas, se dividen los terneros destetados por las vacas paridas, multiplicando por 100. En este ejemplo seria del 97 % ((165/170) * 100).

Por último para conocer el % sobre las vacas preñadas se dividen la totalidad de los terneros destetados por las vacas preñadas, multiplicando por 100. Esto sería, en nuestro caso, del 91,6 % ((165/180) * 100).

Kilos de ternero producido por vaca entorada.

Es un indicador que resulta importante para conocer nuestros márgenes productivos y ayuda a analizar la rentabilidad del negocio. Cuando los terneros son recién nacidos, muchos productores, para hacer un seguimiento más detallado de la tropa y poder analizar ciertos rasgos genéticos, lo que hacen es pesar a cada uno de los terneros y llevarlo en un registro o planilla. Esto es una tarea fácil en esta etapa, contraria al momento del destete, ya que son más pesados y es más difícil manipularlos. Es por eso que no se tiene en cuenta la individualidad y se tiene en cuenta los kilos como un todo. Para calcularlo lo que se hace es dividir la totalidad de los kilos de terneros por el total de las vacas entradas.

Por ejemplo, si los 165 terneros destetados, pesaron en promedio 180 kilos, se produjeron en total 29.700 kilos. Si a esos kilos los dividimos por las 200 vacas entoradas, podemos decir, que en promedio, cada vaca nuestra género 148,5 kilos.

Si bien se demostró que hay varias maneras de poder calcular a cada uno de los indicadores, lo más acertado o correcto es calcularlos a todos sobre todas las vacas que fueron enterradas, ya que es en definitiva, el capital que estamos poniendo en juego para nuestra producción. Eso no quiere decir, que calcularlos sobre las vacas preñadas o paridas (en los casos que sea posible) no sean importantes. Esto sirve para poder hacer un análisis más detallado en el manejo.

A modo de referencia, entre el 7 % y el 8 % son porcentajes de pérdida de preñez y destete relativamente aceptables. En vacas y rodeos que fueron manejados de manera correcta, este número se puede tomar como alto y tener como referencia un 5 %.

Como se puede notar, estos números son claves para poder hacer un análisis, saber si estamos bien orientados y si estamos haciendo las cosas de manera correcta. Es clave enfocarse en que el % de pérdida sea el menor posible ya que impacta directamente en la rentabilidad del negocio. Una de las tácticas para mejorar esto es trabajar con toros de buena calidad genética que presenten un alto grado de fertilidad y que generen terneros de bajo peso al nacer o con facilidad de parto y con un recupero de kilos acelerado en su primer periodo después de nacidos.

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