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Rodeos de cría
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Categoría: Rodeos de cría

rodeos de cría
Rodeos de cría
7 junio, 2022by Piero Montelli

Entore a los quince meses en vaquillonas de los rodeos de cría.

En términos generales en los rodeos de cría, las vaquillonas no solían parir antes de los tres años de edad. La tradición de hacerlo de esta manera, por el simple hecho de que siempre se hizo así, hizo que se deje de lado la posibilidad de preñar a las vaquillonas que tienen un desarrollo precoz. 

A medida que pasaron los años, la genética avanzó e hizo que las vaquillonas tiendan a desarrollarse antes y estén listas para ser preñadas antes de los tres años. Esto hace que la estrategia de entorno cambie respecto a los años anteriores donde la actividad ganadera empezó a lucirse y adoptar técnicas de eficiencia.

La ventaja que se tiene a la hora de preñar una vaquillona lo antes posible, siempre y cuando esté fisiológicamente lista,  es directamente económica, ya que se obtiene un ternero antes de lo planeado y el animal se vuelve más eficiente ya que el alimento que consume en ese periodo lo transforma en ternero y no con el único destino de mantenerse y desarrollarse.

Estos avances genéticos, junto con las buenas prácticas de selección hicieron que se pueda entorar a las vaquillonas antes y que paren el primer ternero a los veinticuatro meses. Años anteriores las vaquillonas eran entoradas a los dos años y parián un poco antes de los tres años, ahora, debido a esto, se las entora a los quince meses, justamente para que llegan a parir a los dos años, ganándole un ternero en su vida útil.

Es por eso que el entore anticipado hace que aumente la eficiencia del rodeo, teniendo animales productivos continuamente, siempre y cuando las condiciones estén dadas para que las vacas estén en óptimas condiciones y sean eficientes en su índice de preñez.

A esta categoría hay que cuidarla especialmente a la hora de tener el primer parto ya que va a determinar buenos o malos partos a futuro. Si uno compara vacas adultas que fueron preñadas a los quince meses y a los veinticuatro meses, bajo las mismas condiciones, no existen diferencias en cuanto a su estado.

En contrapartida a lo que se puede pensar, las vacas que paren antes, porcentualmente tienen mejores partos que las que extienden su período no productivo.  Esto explica porqué las vacas que son entoradas precozmente, a lo largo de su vida útil, son más eficientes que las demás. Las que son entoradas más tarde, son más propensas a parir terneros muertos.

A su vez, esto hace que el rodeo vaya mejorando y queden las terneras que están más desarrolladas y con mejores condiciones en un menor periodo de tiempo.

Cuando una vaquillona es entorada precozmente lo que sucede es que en los partos posteriores su capacidad de generar leche aumenta considerablemente. Esto hace que los terneros de los siguientes partos sean más grandes y en promedio, en su vida útil, destete terneros más pesados que las vaquillonas que fueron preñadas más tarde.

Todas estas cuestiones deben darse si, y sólo si, las vaquillas además de entrar en celo, tienen su ciclo estral de manera normal y sus condiciones fisiológicas estén en concordancia con un animal que está listo para preñarse, gestar, parir y destetar. 

Su condición corporal a la hora de preñarse no solo es importante para que el animal no se estropee a futuro y no alcance su máximo potencial de desarrollo, sino que también es importante para que puedan quedar preñadas al principio de la época de entore y queden como cabeza de parición. De esta manera lo que se va a lograr es que paran antes y tengan mayor tiempo de recupero luego de haber parido, y más posibilidades de acomodarse entre parición y segunda preñez.

Puede suceder que una ternera, con una alimentación regular o relativamente buena, entre en celo, pero que no tenga su ciclo de manera normal, y que por ejemplo, entre en celo cada dos meses. Lo que se debe mirar entonces además de su condición corporal y si entro en celo o no, tan o más importante que el resto de las cuestiones, es el correcto ciclado y que entre en celo de manera regular, para que, si no se preño en el primer celo, pueda hacerlo en el segundo lo antes posible y no quede como cola de parición. 

Lo que va a suceder si esto pasa, es que, al contrario de lo anterior, la vaquillona va a tener muy poco tiempo para recuperarse después del parto para volver a ser preñada.

Existe una relación entre el peso promedio de las vaquillonas al comienzo del entore con respecto al porcentaje de parición. Si bien se tienden a entorar en primavera, cuando los pastos abundan no solo en cantidad sino que también en cantidad, y ahí existe una ganancia de peso considerable, no llega a empatar la situación de buen peso al momento de entore.

Puede llegar a ser hasta más de un 5 % la diferencia del porcentaje de parición de vaquillonas con un buen peso a la hora de ser montadas respecto a las que tenían un peso menor a la hora de ser entorada y luego recuperaron.

Lo que se suele hacer para lograr todas estas cuestiones y que las vaquillonas queden efectivamente preñadas al principio y sean cabeza de parición y no cola de parición, es hacer un manejo especial con este rodeo y manejarlo aparte de las vacas adultas, para que si,  luego de haber parido al primer ternero, entren en el rodeo de vacas.

Se debe estar muy atento en los periodos de parición de este rodeo, no solo porque es el primer parto y pueden llegar a tener dificultades, sino que también porque al parir antes, coincide la época de parición con la época en donde el pasto no es el de mejor calidad y escasea en cantidad.

Esto es importante ya que las caídas de peso en el post parto en animales jóvenes afectan a la fertilidad en el siguiente servicio.

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Entore en vaquillonas
Rodeos de cría
26 mayo, 2022by Piero Montelli

Entore a los quince meses en vaquillonas de los rodeos de cría.

En términos generales en los rodeos de cría, las vaquillonas no solían parir antes de los tres años de edad. La tradición de hacerlo de esta manera, por el simple hecho de que siempre se hizo así, hizo que se deje de lado la posibilidad de preñar a las vaquillonas que tienen un desarrollo precoz. 

A medida que pasaron los años, la genética avanzó e hizo que las vaquillonas tiendan a desarrollarse antes y estén listas para ser preñadas antes de los tres años. Esto hace que la estrategia de entorno cambie respecto a los años anteriores donde la actividad ganadera empezó a lucirse y adoptar técnicas de eficiencia.

La ventaja que se tiene a la hora de preñar una vaquillona lo antes posible, siempre y cuando esté fisiológicamente lista,  es directamente económica, ya que se obtiene un ternero antes de lo planeado y el animal se vuelve más eficiente ya que el alimento que consume en ese periodo lo transforma en ternero y no con el único destino de mantenerse y desarrollarse.

Estos avances genéticos, junto con las buenas prácticas de selección hicieron que se pueda entorar a las vaquillonas antes y que paren el primer ternero a los veinticuatro meses. Años anteriores las vaquillonas eran entoradas a los dos años y parián un poco antes de los tres años, ahora, debido a esto, se las entora a los quince meses, justamente para que llegan a parir a los dos años, ganándole un ternero en su vida útil.

Es por eso que el entore anticipado hace que aumente la eficiencia del rodeo, teniendo animales productivos continuamente, siempre y cuando las condiciones estén dadas para que las vacas estén en óptimas condiciones y sean eficientes en su índice de preñez.

A esta categoría hay que cuidarla especialmente a la hora de tener el primer parto ya que va a determinar buenos o malos partos a futuro. Si uno compara vacas adultas que fueron preñadas a los quince meses y a los veinticuatro meses, bajo las mismas condiciones, no existen diferencias en cuanto a su estado.

En contrapartida a lo que se puede pensar, las vacas que paren antes, porcentualmente tienen mejores partos que las que extienden su período no productivo.  Esto explica porqué las vacas que son entoradas precozmente, a lo largo de su vida útil, son más eficientes que las demás. Las que son entoradas más tarde, son más propensas a parir terneros muertos.

A su vez, esto hace que el rodeo vaya mejorando y queden las terneras que están más desarrolladas y con mejores condiciones en un menor periodo de tiempo.

Cuando una vaquillona es entorada precozmente lo que sucede es que en los partos posteriores su capacidad de generar leche aumenta considerablemente. Esto hace que los terneros de los siguientes partos sean más grandes y en promedio, en su vida útil, destete terneros más pesados que las vaquillonas que fueron preñadas más tarde.

Todas estas cuestiones deben darse si, y sólo si, las vaquillas además de entrar en celo, tienen su ciclo estral de manera normal y sus condiciones fisiológicas estén en concordancia con un animal que está listo para preñarse, gestar, parir y destetar. 

Su condición corporal a la hora de preñarse no solo es importante para que el animal no se estropee a futuro y no alcance su máximo potencial de desarrollo, sino que también es importante para que puedan quedar preñadas al principio de la época de entore y queden como cabeza de parición. De esta manera lo que se va a lograr es que paran antes y tengan mayor tiempo de recupero luego de haber parido, y más posibilidades de acomodarse entre parición y segunda preñez.

Puede suceder que una ternera, con una alimentación regular o relativamente buena, entre en celo, pero que no tenga su ciclo de manera normal, y que por ejemplo, entre en celo cada dos meses. Lo que se debe mirar entonces además de su condición corporal y si entro en celo o no, tan o más importante que el resto de las cuestiones, es el correcto ciclado y que entre en celo de manera regular, para que, si no se preño en el primer celo, pueda hacerlo en el segundo lo antes posible y no quede como cola de parición. 

Lo que va a suceder si esto pasa, es que, al contrario de lo anterior, la vaquillona va a tener muy poco tiempo para recuperarse después del parto para volver a ser preñada.

Existe una relación entre el peso promedio de las vaquillonas al comienzo del entore con respecto al porcentaje de parición. Si bien se tienden a entorar en primavera, cuando los pastos abundan no solo en cantidad sino que también en cantidad, y ahí existe una ganancia de peso considerable, no llega a empatar la situación de buen peso al momento de entore.

Puede llegar a ser hasta más de un 5 % la diferencia del porcentaje de parición de vaquillonas con un buen peso a la hora de ser montadas respecto a las que tenían un peso menor a la hora de ser entorada y luego recuperaron.

Lo que se suele hacer para lograr todas estas cuestiones y que las vaquillonas queden efectivamente preñadas al principio y sean cabeza de parición y no cola de parición, es hacer un manejo especial con este rodeo y manejarlo aparte de las vacas adultas, para que si,  luego de haber parido al primer ternero, entren en el rodeo de vacas.

Se debe estar muy atento en los periodos de parición de este rodeo, no solo porque es el primer parto y pueden llegar a tener dificultades, sino que también porque al parir antes, coincide la época de parición con la época en donde el pasto no es el de mejor calidad y escasea en cantidad.

Esto es importante ya que las caídas de peso en el post parto en animales jóvenes afectan a la fertilidad en el siguiente servicio.

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Rodeos de cría
5 mayo, 2022by Piero Montelli

Rodeos de Cría en el otoño

El periodo otoñal es un momento muy importante de decisiones en el manejo de los rodeos de cría. 

Esta estación, es la que le antecede al invierno, momento en donde los animales sufren o pueden sufrir pérdida de condición corporal, básicamente porque los pastos en este periodo no abundan, sus requerimientos nutricionales son altos y a su vez, el frío hace que gasten mucha energía en mantener su temperatura corporal.

Los picos de producción de pasto se dan en otoño y en primavera, y es fundamental aprovechar lo máximo posible este recurso para que las vacas entren con una buena condición corporal al invierno y puedan llegar a la primavera en óptimas condiciones para tener un buen parto y estar preparadas para el siguiente entore.

El otoño es una buena estación para poder observar a los animales y reordenar los rodeos, para manejarlos de la manera más homogénea posible según sus requerimientos y su estado corporal.

Una de las tareas claves que se hacen es el destete. El destete es el trabajo que consiste en separar los terneros de las vacas, dejar de mamar y empezar con su dieta 100% pastoril. Esto lo que genera también es que la vaca se aliviane, entendiendo que para esta época además de estar generando leche para el ternero que se va a destetar, la vaca está gestando otro. 

Un destete temprano ayuda a que la vaca se libere y recupere su condición corporal lo antes posible. Los nutrientes y esfuerzos que se usaban para producir leche son destinados a la reserva corporal de la vaca y a la gestación del ternero, reduciendo sus necesidades.

Hay que tener en cuenta que esto hace que los animales tengan cierto estrés y puedan generar en una primera etapa, una pérdida de peso que luego la recupera, pero si se hace muy cerca del invierno, la recuperación es mucho más difícil. Por lo general los destetes se hacen entre Marzo y Abril para poder tener una buena ventana hacia el invierno.

Es importante que los terneros recién destetados dispongan de buen pasto para poder continuar con su correcto desarrollo. 

Otra medida que se toma es hacer un diagnóstico de gestación, para poder determinar que vacas están preñadas y cuáles no. Es lógico que las vacas que sí lo están deban ser atendidas con mayor prioridad. Primero porque son los animales que nos van a dar un ternero que es el objetivo final de nuestra producción, y por otro lado, porque el requerimiento nutricional debido a esto es mucho mayor que una vaca vacía.

Cuanto antes podamos determinar esto, más tiempo vamos a tener para darle prioridad a las vacas que están gestando.

El bloqueo y la condición corporal de los animales es otra cuestión a mirar en esta época. El bloqueo consiste en mirar los dientes al animal para poder determinar su edad o su capacidad de poder alimentarse. Una vaca con los dientes muy gastados, no puede comer lo suficiente, por ende no puede engordar lo necesario y se corre el riesgo de que no entre en celo, no quede preñada, o no guste al ternero como corresponde.

Las vacas que se consideran que no van más debido a su dentadura y edad, se las llama CUT; cría del último ternero. Estas vacas van a ser la última vez que sean entoradas.

La condición corporal es un método de evaluación del estado de reserva de grasa y músculo de los animales por medio de la observación visual.

Una vez que se hizo el destete, el diagnóstico de gestación, el bloqueo y la observación del estado corporal, el ganadero está en condiciones de re-ordenar su rodeo y poder agruparlos para poder satisfacer los requerimientos de manera adecuada de cada uno de ellos.

A grande rasgos se pueden dividir en los siguientes rodeos:

-Vacas Vacías

-Vaquillonas preñadas

-Vacas preñadas temprano

-Vacas preñadas más tarde

-Terneros y terneras recién destetados

El primer grupo, si uno opta por tenerlos en el campo y no venderlos, es el que va a ir a los campos de menor calidad, ya que al no estar gestando no tienen un alto requerimiento nutricional.

Las vaquillonas al ser animales que todavía no crecieron del todo o desarrollaron su crecimiento de manera completa, hay que darles especial atención y proporcionarle los lotes con la mejor calidad de pasto. Hay que estar muy atentos a esto ya que en esta categoría la probabilidad de error en el segundo entore es muy alta. Esto se debe a que, al tener requerimientos tan altos (el de ella y el del ternero) llegan a la primavera una condición corporal mala como para tener altas probabilidades de preñez.

Con respecto a las vacas,  a diferencia de las vaquillonas, si bien es muy importante que tengan un buen estado, se supone que si ya quedaron preñadas, gestaron al ternero, lo parieron, lo destetaron y volvieron a quedar preñadas, no deberían tener problemas.

Si la vaca quedó preñada de manera temprana, quiere decir que va a parir temprano y que no va a poder acomodar su condición corporal en primavera, ya que va a estar dándole de mamar al ternero, lo cual hace que deban entrar al invierno con una mejor condición corporal.

Las vacas que quedaron preñadas tarde, son animales que en el invierno no van a tener grandes necesidades ya que el tamaño del ternero que está gestando es menor en esta época que el que está gestando la vaca de preñez temprana.

Los terneros y las terneras recién destetados, al principio van a bajar de peso debido al estrés y al cambio de la dieta. Una vez acostumbrados a tener una dieta cien por ciento a base pastoril, recuperan su estado y evolucionan en cuanto a su crecimiento de manera normal.

Es notable la importancia de manejar diferentes rodeos según las necesidades de cada uno de ellos para poder optimizar el uso de los recursos y lograr la mayor cantidad de terneros posibles.

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Rodeos de cría
3 mayo, 2022by Piero Montelli

Preñez, parición, destete: algunos cálculos en rodeos de cría

Primero que nada lo que tenemos que tener en cuenta y bien claro es el objetivo de nuestro negocio. En el caso de la ganadería de cría, la clave está en generar la mayor cantidad de terneros, con la mayor carga animal por hectárea posible y al menor costo.

Porcentaje de preñez

El porcentaje de preñez es el número que nos indica que cantidad de vacas fueron preñadas, y nos sirve para saber a priori el número potencial de terneros que podemos llegar a lograr al final del ciclo.

Para saber que vacas están preñadas lo que se hace es el “tacto”. Consiste en una técnica donde, por lo general el veterinario, en un trabajo de manga le introduce la mano en el año de la vaca para poder tocar al ternero, si es que lo tiene y así determinar si está vacía o no.

El cálculo se realiza dividiendo la cantidad de vacas que efectivamente están preñadas por el total de las vacas que fueron entorpecidas, multiplicado por cien. Es decir si tengo un rodeo de 200 vacas y al tacto, 180 están preñadas, quiere decir que tuve un 90% de preñez. No se debe confundir el porcentaje de preñez con terneros destetados. Los terneros destetados son aquellos que fueron paridos y criados.

Un indicador muy importante es la merma a la preñez, ya que es una de las mayores causas en la diferencia que hay entre los terneros que fueron destetados y logrados y las vacas preñadas. Se calcula  dividiendo la diferencia que hay entre las vacas que fueron enterradas y las vacas que están preñadas, por las vacas entornadas, multiplicando por 100.

Siguiendo el ejemplo anterior, el porcentaje de pérdida a la preñez en ese caso sería del 10 %.(((200-180)/200) * 100).

Porcentaje de parición

Es el indicador que sirve para conocer y hacer algún análisis llegado el caso, de los eventos que sucedieron durante la gestación del ternero.  Se puede calcular, sobre el número del total de vacas que fueron preñadas o del total de las vacas entoradas. El % sobre las vacas preñadas se calcula dividiendo las vacas paridas por el total de las vacas entoradas, multiplicado por 100. Si de esas 180 vacas que determinamos que estaban preñadas, paren 170, nuestro % de parición sobre las vacas preñadas es del 94,4% ((170/180) * 100).  Sobre las vacas entoradas  se calcula dividiendo el total de las vacas paridas, por las vacas entoradas y a eso multiplicarlo por 100.

Siguiendo el ejemplo anterior, podemos decir que nuestro porcentaje de parición sobre vacas entoradas es del 85 % ((170/200) * 100).

Porcentaje de destete

Es el indicador que más importa en esta actividad y son los terneros que finalmente se logran. Es el valor que mide la productividad del rodeo de cría, a diferencia de los nombrados anteriormente. Al igual que el indicador anterior, uno puede determinar el % de destete sobre el total de las vacas entoradas, de las vacas preñadas o de las vacas paridas. El % de destete sobre las vacas entorpadas se calcula dividiendo los terneros destetados, por la totalidad de las vacas y  multiplicado por 100. Si de esas 170 vacas que parieron, destetamos 165 terneros, el % de destete en este caso es del 82,5 % ((165/200) * 100). Sobre las vacas paridas, se dividen los terneros destetados por las vacas paridas, multiplicando por 100. En este ejemplo seria del 97 % ((165/170) * 100).

Por último para conocer el % sobre las vacas preñadas se dividen la totalidad de los terneros destetados por las vacas preñadas, multiplicando por 100. Esto sería, en nuestro caso, del 91,6 % ((165/180) * 100).

Kilos de ternero producido por vaca entorada.

Es un indicador que resulta importante para conocer nuestros márgenes productivos y ayuda a analizar la rentabilidad del negocio. Cuando los terneros son recién nacidos, muchos productores, para hacer un seguimiento más detallado de la tropa y poder analizar ciertos rasgos genéticos, lo que hacen es pesar a cada uno de los terneros y llevarlo en un registro o planilla. Esto es una tarea fácil en esta etapa, contraria al momento del destete, ya que son más pesados y es más difícil manipularlos. Es por eso que no se tiene en cuenta la individualidad y se tiene en cuenta los kilos como un todo. Para calcularlo lo que se hace es dividir la totalidad de los kilos de terneros por el total de las vacas entradas.

Por ejemplo, si los 165 terneros destetados, pesaron en promedio 180 kilos, se produjeron en total 29.700 kilos. Si a esos kilos los dividimos por las 200 vacas entoradas, podemos decir, que en promedio, cada vaca nuestra género 148,5 kilos.

Si bien se demostró que hay varias maneras de poder calcular a cada uno de los indicadores, lo más acertado o correcto es calcularlos a todos sobre todas las vacas que fueron enterradas, ya que es en definitiva, el capital que estamos poniendo en juego para nuestra producción. Eso no quiere decir, que calcularlos sobre las vacas preñadas o paridas (en los casos que sea posible) no sean importantes. Esto sirve para poder hacer un análisis más detallado en el manejo.

A modo de referencia, entre el 7 % y el 8 % son porcentajes de pérdida de preñez y destete relativamente aceptables. En vacas y rodeos que fueron manejados de manera correcta, este número se puede tomar como alto y tener como referencia un 5 %.

Como se puede notar, estos números son claves para poder hacer un análisis, saber si estamos bien orientados y si estamos haciendo las cosas de manera correcta. Es clave enfocarse en que el % de pérdida sea el menor posible ya que impacta directamente en la rentabilidad del negocio. Una de las tácticas para mejorar esto es trabajar con toros de buena calidad genética que presenten un alto grado de fertilidad y que generen terneros de bajo peso al nacer o con facilidad de parto y con un recupero de kilos acelerado en su primer periodo después de nacidos.

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Rodeos de cría
26 abril, 2022by Piero Montelli

Servicio y parición en los rodeos de cría

En los rodeos de cría, una de las cuestiones más importantes a decidir es cuando vamos a dar servicio, y por ende, cuando estimamos tener la parición. El resultado de nuestra productividad va a estar íntimamente ligado a esta decisión.

La productividad de nuestro rodeo la podemos medir por medio de la cantidad de kilos de ternero destetado.

Podemos calcular la productividad promedio por vaca entorada de dos maneras:

-multiplicando el porcentaje de destete por el peso promedio de los terneros destetados.

-dividiendo todos los kilos totales de los terneros destetados por la cantidad de vacas que fueron entoradas.

Esto nos marca, que es clave que se decida el momento correcto para que la mayor cantidad de vacas queden preñadas, y que tengan a su ternero en una época donde puedan parirlo correctamente, engorden como corresponden y lleguen con un buen kilaje al momento de ser destetados.

Hay que tener en cuenta, que no siempre sucede poder concretar el mejor momento de servicio, con el mejor momento de destete. Lo cual, hace que uno tenga que poner prioridades a la hora de elegir.

Para esto, uno debe tener en cuenta los requerimientos nutricionales de las vaca durante el año, a lo que se lo conoce como Equivalente Vaca (EV).

La vaca no consume o no necesita la misma energía para cumplir sus ciclos durante todo el año; se conoce como EV al promedio de lo que necesita una vaca, de unos 400 kilos, a lo largo de todo el año que gesta y cría el ternero de 160 kilos hasta que es destetado.

Mientras que esta amamantando, la vaca tiene su pico de requerimiento y cae de manera significativa hasta el momento del destete, para subir progresivamente a medida que crece el ternero que está gestando.

En los últimos dos meses de gestación aumenta considerablemente hasta llegar nuevamente a su pico a la hora de parir y volver a amamantar.

Esos próximos 3 meses son claves, ya que se superpone con el nuevo servicio y la vaca tiene que estar en óptimas condición es para quedar preñada nuevamente.

La clave de esta actividad, es el número de terneros destetados y no necesariamente su peso. Esto hace que el foco este puesto en cuando y como, hacer el entore.

También hay que tener en cuenta que no son los mimos los requerimientos de una vaca adulta y una joven que pare y amamanta cuando todavía sigue desarrollándose. Es por eso, que se debe organizar el rodeo de manera correcta para poder brindarle las condiciones necesarias a cada una de las categorías.

Por naturaleza, la época en la que menos alimento hay, es en el invierno. No debemos hacer coincidir los mayores requerimientos de nuestros animales en esta época. Aquí es donde entra la herramienta clave, de cuando hacer el servicio o entore.

Desde el punto de vista económico, también debemos hacer coincidir estas fechas con el momento en el que nuestros campos nos proporcionan una buena cantidad y calidad de pasto.

Lo ideal es que dentro de los 20 y 40 días de post parto, el 30 % de las vacas entren en celo y que entre los 40 y 60 subsiguientes, otro 30 % de las vacas entren también en celo, mientras que el resto entre los 60 y 100 días. 

 A los primeros terneros nacidos se los conocen como cabeza de parición, mientras que a los últimos se los conoce como cola de parición.

Los terneros cabeza de parición suelen ser más pesados al destete, mientras que los de cola de parición no solo suelen ser más livianos, sino que esa vaca tiene menos posibilidades de quedar preñada en el siguiente entore.

Con esto lo que logramos es que tengamos dentro de los primeros 40 días de parición la mayor concentración de terneros paridos. Estas vacas en el próximo entore van a estar en mejores condiciones ya que van a haber parido y recuperado su estado varios días antes.

Se puede observar entonces que la fecha en la cual nace el ternero, varia el peso que va a tener cuando sea destetado, siempre y cuando hablemos de fecha fija (ese mismo día se destetan todos los animales independientemente de su fecha de nacimiento). 

Por lo general los en los usos y costumbres se hace destete a fecha fija ya que sino requeriría que se junten los animales en la manga más de una vez y esto significaría mayor trabajo y estrés.

Entore en primavera-verano

El entore en esta época de servicio se da dentro de los 120 días que comprenden los meses de Septiembre, Octubre, Noviembre y Diciembre dependiendo la zona.

Por lo general en la zona ganadera de la cuenca del salado, lugar icónico para la cría ganadera argentina, el servicio va de noviembre a diciembre, para lograr una parición entre agosto y septiembre.

Los terneros que nacen en verano y otoño suelen más livianos, a la misma edad, que los que nacen a fines de invierno, primavera. En estos periodos la oferta de pasto es buena e impacta directamente sobre la productividad de leche de la vaca para amamantar correctamente al ternero.

Entore en invierno

Es una técnica que se utiliza para vaquillonas chicas de edad pero en buenas condiciones corporales, de unos 20 meses, adelantando la edad del primer servicio y asegurar una buena fertilidad para el segundo entore.

También suele hacerse en cuando se detectan muchas vacas vacías y las vaquillonas no alcanzan para lograr la reposición planificada.

En esta situación la parición se da en los meses de Marzo y Abril, donde el forraje no abunda y la posibilidad de producción de leche en cantidad es baja. Uno debe tener en cuenta reservas para este periodo de escasez.

Se puede hacer un destete precoz anticipado para que la vaquillona se recupere para su segundo servicio, o bien destetarlo en primavera donde hay buenos pastos y pueda recuperarse.

Un punto a favor para el entore en esta época es que uno sale a vender los  terneros en una época en donde la oferta es baja.

 

 

 

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